Ejército asegura bodega en Chiapas con más de 50 vehículos y arsenal vinculado al crimen organizado
En una operación conjunta de autoridades federales y estatales, se logró la intervención de una bodega clandestina en el municipio de Huixtla, Chiapas, donde se aseguraron más de 50 vehículos y un importante arsenal presuntamente utilizado por grupos de la delincuencia organizada. El operativo se llevó a cabo la semana pasada en una trituradora de grava conocida como Los Morales, ubicada en la región del Soconusco.
Arsenal y equipo táctico incautado
Elementos del Ejército Mexicano aseguraron en el lugar un lote de armamento y equipo que incluye:
- 10 armas largas
- 100 cargadores
- 4,500 cartuchos útiles de diversos calibres
- Dos vehículos adicionales
- Equipo táctico especializado
Los militares actuaron tras recibir inteligencia sobre actividades ilícitas en la zona, logrando desarticular un punto clave para las operaciones criminales.
Vehículos modificados para actividades delictivas
En la bodega intervenida se encontraron vehículos robados y motocicletas que, según las investigaciones preliminares, eran utilizados para cometer diversos delitos. Además, se detectó que a algunos vehículos se les extraían autopartes para la fabricación de blindaje artesanal, comúnmente conocido como "monstruos" en el argot criminal.
Estos vehículos blindados de manera rudimentaria son empleados por el crimen organizado durante enfrentamientos con fuerzas de seguridad. Aunque en esta ocasión no se localizaron "monstruos" completos, la evidencia sugiere que el sitio funcionaba como taller de modificación para tales fines.
Resguardo y continuidad de la investigación
Los vehículos asegurados han sido puestos a disposición de autoridades ministeriales federales, mientras que la bodega permanece bajo resguardo militar. Las investigaciones continúan para determinar los vínculos exactos con grupos criminales y el destino final de los vehículos y armamento incautado.
Esta intervención forma parte de una serie de operativos destinados a debilitar la infraestructura logística de la delincuencia organizada en la región sur del país, particularmente en zonas fronterizas y de alta actividad criminal como el Soconusco chiapaneco.