La Fiscalía General de la República (FGR) logró un importante golpe contra el robo de combustible al desmantelar un huachitúnel en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León. El descubrimiento se realizó durante operativos de inteligencia y vigilancia en la zona, donde se detectaron actividades sospechosas relacionadas con la extracción ilegal de hidrocarburos.
Detalles del operativo
Elementos de la FGR, en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, llevaron a cabo la intervención en un predio ubicado en las inmediaciones de la carretera Monterrey-Saltillo. Durante la inspección, se localizó un túnel de aproximadamente 200 metros de longitud que conectaba con un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El túnel, construido de manera artesanal, contaba con instalaciones para la extracción y almacenamiento del combustible robado. En el lugar se aseguraron herramientas, mangueras, bombas y contenedores con capacidad para almacenar miles de litros de hidrocarburo.
Impacto de la acción
Este desmantelamiento representa un duro revés para las redes de huachicoleo que operan en la región. Según datos de la FGR, en lo que va del año se han detectado y neutralizado al menos 15 tomas clandestinas en Nuevo León, lo que ha permitido reducir las pérdidas económicas para Pemex.
Las autoridades estiman que el túnel desmantelado podía extraer hasta 50 mil litros de combustible al día, lo que generaba ganancias ilícitas millonarias para los delincuentes.
Investigaciones en curso
La FGR informó que se iniciaron las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables de la construcción y operación del huachitúnel. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas, pero las pesquisas continúan para dar con los presuntos implicados.
El combustible asegurado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, mientras que el túnel fue sellado para evitar su reutilización.
Colaboración interinstitucional
El éxito de esta operación fue posible gracias a la colaboración entre distintas dependencias de seguridad. La Sedena y la Guardia Nacional proporcionaron apoyo logístico y de seguridad durante la intervención, mientras que Pemex brindó asistencia técnica para la identificación del ducto afectado.
La FGR reiteró su compromiso de continuar combatiendo el robo de combustible en todas sus modalidades, y exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con este delito.



