La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla inició una investigación contra el Instituto La Paz por hechos con apariencia de delito relacionados con presunto maltrato animal, luego de la difusión de videos y denuncias públicas sobre la disección de un conejo y varios ratones dentro de un salón de clases.
Denuncia del Instituto de Bienestar Animal
La dependencia estatal informó que las indagatorias comenzaron tras una denuncia presentada por el Instituto de Bienestar Animal, organismo que solicitó esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades conforme a la legislación vigente en Puebla. El caso ha provocado una fuerte reacción en redes sociales y entre organizaciones defensoras de los animales, quienes exigieron sanciones y calificaron las prácticas como actos incompatibles con los principios educativos y éticos.
Unidad Especializada en Delitos contra los Animales
La Fiscalía detalló que el caso quedó a cargo de la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra los Animales, instancia responsable de recabar pruebas y realizar diligencias ministeriales. Según informó la FGE, las investigaciones consideran información obtenida tanto de fuentes abiertas como cerradas, además de materiales difundidos en redes sociales y plataformas digitales.
“Se encuentran en proceso diferentes diligencias ministeriales para deslindar responsabilidades y determinar si existieron actos constitutivos de crueldad animal”, señaló la autoridad ministerial. Hasta el momento, la Fiscalía no ha informado si existen personas identificadas o posibles imputaciones derivadas de la investigación.
Indignación en redes sociales
La polémica comenzó después de que circularan videos donde presuntamente se observa la disección de animales dentro del Instituto La Paz, ubicado en Puebla. Activistas y defensores de los derechos animales reaccionaron inmediatamente exigiendo la intervención de las autoridades y justicia para los animales involucrados.
“No se puede hablar de educación, ética o valores mientras se normaliza el sufrimiento dentro de las escuelas”, expresaron colectivos animalistas tras conocerse el caso. Las organizaciones recordaron además que la Ley de Bienestar Animal del Estado de Puebla prohíbe prácticas consideradas como experimentación ilícita o actos que impliquen daño hacia seres sintientes.
Postura del Instituto La Paz
Antes del pronunciamiento oficial de la Fiscalía, el Instituto La Paz emitió un posicionamiento en el que informó que realizaba una revisión interna para esclarecer lo sucedido. La institución argumentó que los videos difundidos públicamente “no reflejan el contexto completo de los hechos” y sostuvo que mantiene un compromiso institucional con el respeto hacia los animales y los seres vivos. Asimismo, señaló que se encuentra en comunicación con autoridades educativas y que dará seguimiento al caso “de manera responsable”.
Pese a ello, la presión pública aumentó después de que organizaciones civiles insistieran en que las imágenes muestran posibles actos de crueldad animal que deben investigarse a profundidad.
Ley de Bienestar Animal de Puebla contra maltrato
Especialistas y colectivos defensores de animales subrayaron que la legislación estatal contempla sanciones contra actos que impliquen maltrato, sufrimiento o experimentación ilícita en animales. La Ley de Bienestar Animal del Estado de Puebla reconoce a los animales como seres sintientes y establece medidas de protección para evitar actos de violencia o crueldad.
El caso ha reabierto el debate sobre los métodos educativos relacionados con prácticas biológicas y científicas en instituciones académicas, particularmente en niveles escolares donde existen protocolos estrictos sobre el manejo de animales. La FGE de Puebla reiteró que continuará con las diligencias necesarias para determinar si las acciones registradas dentro del Instituto La Paz constituyen delitos previstos en la legislación estatal.
La dependencia adelantó que será la autoridad competente la encargada de resolver si existen responsabilidades administrativas o penales derivadas de los hechos que han generado amplia controversia pública. Mientras tanto, el caso continúa bajo investigación y permanece en el centro del debate social sobre bienestar animal, educación y límites éticos dentro de las instituciones escolares.



