La Global Sumud Flotilla denunció este jueves un "grave patrón de escalada de la violencia contra los defensores de los derechos palestinos" y aseguró que durante la detención de los barcos por parte de Israel hubo "violencia física y sexual generalizada y sistemática" perpetrada contra los activistas.
Detalles de la interceptación
Bader Alnoaimi, miembro del equipo legal de la Flotilla Global Sumud, detalló en una rueda de prensa que al menos "tres participantes resultaron heridos como resultado del uso de armas no letales disparadas contra sus barcos durante la operación de interceptación" y que una "embarcación fue embestida por un barco militar" israelí. Medio centenar de embarcaciones de la GSF y la Coalición de la Flotilla de la Libertad, con más de 400 personas de 45 países, fueron interceptados esta semana en aguas internacionales "de forma ilegal y violenta" por las fuerzas israelíes.
Tratos crueles durante la detención
Alnoaimi agregó que en la anterior flotilla, interceptada el 29 de abril en aguas internacionales cercanas a Creta, "la mayoría de los participantes fueron sometidos a tratos que equivalen a la tortura, incluyendo patadas, golpes fuertes en la cabeza, estrangulamiento, inundación con agua de las zonas para dormir y condiciones climáticas frías". Además, fueron detenidos "dentro de contenedores de carga abarrotados y con olor a orina", les denegaron agua y comida, les obligaron "a arrodillarse boca abajo en el suelo durante horas con las manos atadas a la espalda", detonaron granadas de aturdimiento y destello en los contenedores donde estaban hacinados y les expusieron de forma "forzada al sol directo durante muchas horas al día".
Denuncias de violencia extrema
"Estos informes revelan un grave patrón de escalada de la violencia contra los defensores de los derechos palestinos por parte de un régimen cuyos principales líderes ya tienen órdenes de detención emitidas contra ellos por la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra", aseveró el activista. Miriam Azem, del equipo legal de la flotilla, añadió: "Nuestros abogados han documentado niveles de violencia realmente extremos. Han documentado docenas de sospechas de costillas rotas, el uso repetido de pistolas táser que han causado dolor, acoso sexual y abusos sexuales, además de palizas y relatos repetidos de personas retenidas en posiciones de estrés durante periodos prolongados de tiempo".
Humillación pública
Entre estos "niveles de brutalidad empleados" hablan de un activista que "fue obligado a desnudarse y correr mientras los guardias se reían; ese es el tipo de nivel de humillación y exhibición pública de control al que se enfrentaron los activistas", añadió. Desde la GSF mostraron su preocupación por el trato vejatorio a los activistas de la Flotilla Global Sumud por Tel Aviv, exhibido en un vídeo por el ministro de la Seguridad Nacional del país, Itamar Ben Gvir. Ese ministro visitó el puerto de Ashdod donde se encontraban los cerca de 430 activistas cuando estaban esposados, hacinados y arrodillados cara al suelo para celebrarlo con la difusión de un vídeo en el que aparece sonriente y blandiendo la bandera de Israel dando la bienvenida a los activistas y burlándose de ellos.
"Esto es una política muy sistémica y es claramente celebrada por los funcionarios israelíes", dijo Azem, aunque las activistas consideran que se trata de un "grave error" del ministro ultra, pues ha provocado un rechazo internacional inmediato.



