En una entrevista exclusiva, el narcotraficante Inzunza negó tener contacto con autoridades de Estados Unidos y aseguró que se encuentra en Sinaloa. La declaración surge en medio de especulaciones sobre su paradero y posibles negociaciones con el gobierno estadounidense.
Declaraciones de Inzunza
Inzunza afirmó categóricamente que no ha tenido comunicación con funcionarios de Estados Unidos. “Estoy en Sinaloa, no tengo contacto con ellos”, declaró. Estas palabras buscan desmentir rumores que circulan en medios y círculos de seguridad sobre un posible acuerdo de cooperación.
Contexto de las acusaciones
Las versiones sobre un supuesto acercamiento de Inzunza con autoridades estadounidenses han sido recurrentes en los últimos meses. Sin embargo, el narcotraficante insiste en que son falsas y que su presencia sigue siendo en territorio sinaloense.
Analistas señalan que este tipo de declaraciones podrían ser parte de una estrategia para confundir a las autoridades o para mantener el control sobre su organización. La falta de confirmación oficial por parte de las agencias de seguridad de ambos países deja abierta la incertidumbre.
Reacciones de las autoridades
Hasta el momento, ni la Fiscalía General de la República ni la Embajada de Estados Unidos en México han emitido comentarios sobre las afirmaciones de Inzunza. Se espera que en los próximos días haya más información al respecto.
La declaración de Inzunza se da en un momento de alta tensión en la lucha contra el narcotráfico, donde las alianzas y traiciones son moneda corriente. Su negativa a tener contacto con EU podría ser interpretada como un desafío a las autoridades o como una maniobra para ganar tiempo.
Impacto en la seguridad regional
La presencia de Inzunza en Sinaloa, si es confirmada, podría tener implicaciones en la seguridad de la región. Las autoridades locales han reforzado los operativos en la zona, aunque no han logrado su captura.
Especialistas en seguridad consideran que la declaración de Inzunza busca desviar la atención de las investigaciones en su contra. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, a la espera de nuevas revelaciones.



