La pesadilla de un buen vecino: crimen y silencio en Jalisco
La pesadilla de un buen vecino en Jalisco

Lo llamaremos Damián para no exponerlo, pero muchos otros vecinos seguramente han estado en sus zapatos. Damián reside en una colonia de clase media de la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde creció junto a sus hermanos. Era un barrio tranquilo hasta que dejó de serlo con la llegada de nuevos vecinos alrededor de 2018. Al principio no le dieron importancia, pero todo cambió cuando los nuevos moradores comenzaron a llegar en camionetas de lujo y automóviles de alta gama, algo que desentonaba con el estrato social de la colonia.

Fiestas y amenazas constantes

Las fiestas a deshoras, el ruido, la música y los visitantes sospechosos con apariencia de escoltas se volvieron comunes. Según testimonios de vecinos que Damián compartió, algunos portaban pistolas fajadas a la cintura. Cuando las francachelas se salían de control, los vecinos denunciaban a la policía municipal, pero los agentes llegaban solo a saludar y hasta salían con refrescos, sin poner un alto. Un vecino que intentó dialogar con el dueño de la casa sospechosa recibió injurias y amenazas. El interlocutor presumió tener conexiones con personajes influyentes de la política local: "Yo hago lo que me da la gana". Durante semanas, el ciudadano fue amedrentado con pedradas en su casa y le tapaban la cochera.

Un grito de auxilio ignorado

El punto de inflexión llegó cuando moradores colindantes reportaron en el chat comunitario que una persona dentro de la casa pedía auxilio y gritaba que estaba secuestrada. A pesar del pánico, llamaron a la policía y al 911, pero la patrulla nunca llegó. Días después, un vecino hizo una denuncia anónima al 089 y envió correos a la Sedena, la Marina y el despacho del entonces gobernador Enrique Alfaro. Solo respondieron de este último, pidiendo datos, pero nunca hicieron nada. Meses después del grito de auxilio, los moradores abandonaron la finca, que permaneció vacía por mucho tiempo. Sin embargo, este año regresaron.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Intensificación de actividades sospechosas

Ahora los movimientos sospechosos se han intensificado. Continúan las fiestas, el ruido y los visitantes, pero cada vez que hay cierto tipo de visitas, se corta el WiFi y la señal de teléfono. Estos hechos son muy similares a los reportados por vecinos en la finca donde detuvieron a Nazario Ramírez, líder sindical de la CTM en Jalisco, señalado por la Federación como operador principal del cártel. Su amistad con la clase política local le permitía alardear con fotos e invitaciones a eventos oficiales.

Inhibidores de señal y miedo ciudadano

En Tapalpa, los pobladores han relatado que a veces se iba la señal de WiFi y teléfono, coincidiendo con la visita al pueblo de convoys de camionetas de lujo donde presumían que viajaba el capo de capos. Los criminales utilizan inhibidores de señales. Muchos habitantes con vecinos sospechosos no denuncian por miedo, o denuncian pero no pasa nada. Damián, seguro, no es el único caso.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar