De manera silenciosa, la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) mantiene una fase operativa de mayor intensidad, con despliegues simultáneos en mar, aire y tierra, con el objetivo de detener a los principales líderes del crimen organizado en el país y afectar sus estructuras operativas.
Fuentes del Gabinete de Seguridad señalaron que, como parte de estas acciones, fue detenido Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, “El Comandante”, “El Bravo 2”, “Audi” y “El Mata Jefes”, a manos de la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES). Este individuo está identificado como uno de los principales generadores de violencia en México.
La operación se realizó en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), luego de más de 19 meses de labores de inteligencia y seguimiento estratégico.
Tras la detención, se desplegó un dispositivo preventivo a gran escala en regiones consideradas clave, con el propósito de anticipar posibles reacciones de grupos criminales y evitar escenarios de violencia.
Aseguramientos relevantes en el Pacífico
De manera paralela, las operaciones realizadas en el Pacífico mexicano han permitido concretar aseguramientos relevantes de droga y equipo logístico. En el rubro de aseguramientos marítimos se reportan 63,083.31 kilogramos de cocaína, además de 11,990.00 kilogramos adicionales en acciones recientes.
Asimismo, se han detenido a 236 personas, así como 26 capturas en eventos específicos más recientes. En cuanto a medios utilizados por las organizaciones criminales, se han asegurado 72 embarcaciones y 8 más en operativos puntuales.
A estos resultados se suman 3 embarcaciones de bajo perfil (LPV), con un caso adicional reciente; 186 motores decomisados, junto con otros 14 incautados, además de 148,841 litros de combustible y 11,336 litros adicionales.
Estrategia de inteligencia y coordinación
Las fuentes indicaron que la estrategia actual de la Semar se concentra en tareas de inteligencia, coordinación interinstitucional y presión operativa constante en distintos frentes, con impacto en rutas de tráfico, cadenas logísticas y capacidades financieras de las organizaciones criminales.



