Escándalo por naltrexona une a Maribel Guardia y Julio César Chávez en dolor compartido
En medio de la polémica que rodea la muerte de Julián Figueroa, Maribel Guardia se reunió con Julio César Chávez, leyenda del boxeo mexicano y experto en adicciones, para abordar el controvertido tema del implante de naltrexona. La actriz, señalada indirectamente por las acusaciones de su ex nuera Imelda Tuñón, encontró en el "Gran Campeón" un aliado que comprende su dolor, pues ambos han vivido de cerca la lucha contra las adicciones en sus familias.
Chávez confirma uso de naltrexona con su propio hijo
Durante la emotiva conversación, Julio César Chávez reveló un dato impactante: él mismo le colocó un implante de naltrexona a su hijo, Julio César Chávez Jr., como parte de su tratamiento contra las adicciones. "A mi hijo Julio se lo puse y siguió consumiendo", admitió el exboxeador, desmitificando la peligrosidad del fármaco. "Al principio paró poquito, pero después siguió consumiendo con ese chip adentro y no le pasó absolutamente nada".
La revelación cobra especial relevancia considerando que Marco Chacón, esposo de Guardia, ha sido acusado por Tuñón de ser el presunto responsable de la muerte de Figueroa por haberle colocado un implante similar. Chávez fue categórico al desmentir estas afirmaciones durante el encuentro.
"Los dos somos hermanos del mismo dolor"
Maribel Guardia estableció el tono del diálogo con una frase conmovedora: "Los dos somos hermanos del mismo dolor, que nuestros hijos han pasado por momentos difíciles". La actriz perdió a su hijo Julián Figueroa, mientras que Chávez ha enfrentado públicamente las adicciones de su vástago, quien sigue con vida pero ha batallado contra sustancias.
Guardia planteó directamente la pregunta que ha obsesionado a la opinión pública: "¿Puede la naltrexona provocar la muerte?". La respuesta de Chávez fue inmediata y contundente: "No, de ninguna manera, Maribel... Lo que puede provocar es dolor de cabeza, vómitos, es como una abstinencia".
Experiencia personal y profesional de Chávez con la naltrexona
El exboxeador no solo habló desde su experiencia como dueño de clínicas de rehabilitación, sino que compartió su vivencia personal como exconsumidor: "Me funcionó en principio, los primeros días, probaba una cerveza o la cocaína, y me provocaba un poquito así de (negación), pero, como uno de adicto, la verdad, me valió gorro, seguí consumiendo".
Chávez explicó que en sus centros de tratamiento han recibido "muchos con ese chip, ya drogados" y que, "gracias a Dios, no les ha pasado nada". Sin embargo, ambos coincidieron en que la naltrexona es solo una herramienta de apoyo y no sustituye un proceso integral de rehabilitación.
Llamado a la acción temprana y tratamiento profesional
Más allá de la polémica específica, Guardia y Chávez enviaron un mensaje unificado sobre la naturaleza de las adicciones:
- Las adicciones son una enfermedad compleja que requiere atención profesional
- Es fundamental el acompañamiento constante durante el proceso de recuperación
- Las familias deben actuar desde las primeras señales de alerta
- El dolor que deja esta lucha es profundo y compartido por muchas familias mexicanas
La conversación entre estas dos figuras públicas ha puesto sobre la mesa un tema que afecta a miles de familias en México, destacando la importancia de abordar las adicciones con información veraz, tratamiento adecuado y, sobre todo, mucha compasión hacia quienes enfrentan esta batalla.



