Reynosa enfrenta una crisis de extorsión presencial que amenaza la economía local
En una conferencia de prensa realizada recientemente, Valentina López, presidenta de la Mesa de Seguridad y Justicia en Reynosa, Tamaulipas, hizo un reconocimiento alarmante: la extorsión se ha convertido en uno de los problemas más graves que afectan a los empresarios de la región. Según sus declaraciones, dos de cada tres empresarios han sido víctimas de este delito, una estadística que refleja la magnitud de la crisis en esta ciudad fronteriza.
El 'cobro de piso': un impuesto ilegal que supera las ganancias
López explicó que, en Tamaulipas y a nivel nacional, las estadísticas muestran que la mayoría de las empresas han sufrido algún tipo de extorsión. Sin embargo, en Reynosa, la modalidad más recurrente es el llamado 'cobro de piso', donde los delincuentes exigen pagos periódicos a los comerciantes. "Es como un impuesto adicional a los costos de operación. En muchos casos, el monto que se paga por este concepto llega a ser mayor que la utilidad del propio negocio", expresó la funcionaria, subrayando el impacto económico devastador.
Extorsión presencial vs. telefónica: un factor de mayor presión
A diferencia de otras entidades donde predominan las extorsiones telefónicas, en Reynosa es común que los delincuentes acudan directamente a los establecimientos para exigir pagos. Esta modalidad presencial incrementa significativamente la presión y el temor entre los comerciantes, quienes se sienten más vulnerables ante amenazas físicas. Aunque también persisten las llamadas de extorsión, principalmente dirigidas a adultos mayores, es la presencia directa de los criminales la que más afecta a los negocios locales.
Baja cultura de la denuncia: un obstáculo crítico
Uno de los principales obstáculos para combatir este delito, según López, es la baja cultura de la denuncia. "Los indicadores prácticamente están en cero; no contamos con cifras reales porque hay muy pocas denuncias", indicó. Atribuyó esta situación al miedo y a la desconfianza hacia las autoridades, factores que inhiben que las víctimas acudan a presentar querellas formales. Pese a que existen mecanismos como las denuncias anónimas a través de los números 089 y 086, la percepción de inseguridad sigue siendo alta, de acuerdo con encuestas del INEGI.
Consecuencias graves: cierre de negocios y percepción de inseguridad
López advirtió que esta problemática ha provocado incluso el cierre de negocios, debido a que muchos empresarios no pueden sostener los pagos exigidos por grupos delictivos. Finalmente, subrayó que en los casos donde sí se denuncia, se ha observado seguimiento por parte de las autoridades, lo que ha permitido avances en la procuración de justicia. No obstante, la falta de denuncias contribuye a que el delito continúe sin ser plenamente combatido, perpetuando un ciclo de violencia y temor en la comunidad.



