El silencio que ahoga El Verde: buscadoras denuncian cerco informativo sobre fosas clandestinas
En el pequeño pueblo de El Verde, ubicado al noreste de Mazatlán en el municipio de Concordia, Sinaloa, el silencio se ha convertido en una presencia opresiva. Este poblado, tradicionalmente agrícola donde se cosechan tomates, chiles y maíz, ahora vive bajo la vigilancia constante de la Guardia Nacional, que ha establecido un perímetro de seguridad tras el descubrimiento de múltiples fosas clandestinas.
El hallazgo y la falta de información
Los trabajos de rescate han permitido localizar, hasta el corte del 11 de febrero, 14 cuerpos en cinco fosas diferentes. Entre las víctimas identificadas se encuentran cinco de los diez mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver Group que fueron secuestrados el 23 de enero en la comunidad de Pánuco, también en Concordia. Sin embargo, las autoridades mantienen un cerco informativo que impide conocer el número exacto de cuerpos recuperados.
"Hasta este momento nos han dado información. Van 14 cuerpos que han sacado de estas fosas, sin embargo, tenemos información de que hay muchas más fosas aquí, que tenemos que venir a buscarlas", afirma Marisela Carrizales, integrante del colectivo Por las Voces sin Justicia, quien busca a su hijo Ismael Alejandro Martínez Carrizales, desaparecido hace cinco años.
La lucha de las buscadoras
Marisela es una de las más de 25 mujeres que han acudido a El Verde, exigiendo transparencia y participación activa en las búsquedas. Estas buscadoras, que han sido relegadas por la ausencia de políticas públicas efectivas, sospechan que el número de fosas y cuerpos es mayor al reportado oficialmente.
- La Fiscalía General de la República (FGR) ha confirmado 10 cuerpos, cinco de ellos correspondientes a los mineros desaparecidos.
- La Fiscalía de Sinaloa trabaja en otras cuatro fosas descubiertas el 9 de febrero, donde se han rescatado una osamenta en cada una.
- Estas últimas fosas fueron ubicadas gracias a una denuncia anónima y se encuentran a aproximadamente 1.5 kilómetros del primer punto descubierto.
"Para mí sería lo ideal que el gobierno convoque a todos los colectivos del norte, centro y sur y nos reunamos a venir a buscar a este lugar, porque a la información que tenemos puede haber muchos cuerpos", expresa Marisela con urgencia.
El contexto de violencia en Sinaloa
La situación en El Verde no es aislada. Sinaloa es el estado con la tasa más alta de desapariciones por cada 100 mil habitantes en el país, con 29.9 casos, seguido por Sonora (26.3) y Baja California Sur (24.1), según datos de México Evalúa correspondientes a 2025.
Las denuncias anónimas sobre fosas clandestinas en la región se han incrementado durante los conflictos entre grupos delictivos, particularmente en el contexto de la guerra entre "Los Chapitos" y "Los Mayos". Los cuerpos han sido reportados no solo en predios agrícolas y zonas enmontadas, sino también al inicio de las montañas.
La presión social y la respuesta institucional
La presión ejercida por los colectivos llevó a la Comisión Estatal de Búsqueda a organizar una partida en El Verde el 21 de febrero con la participación de colectivos de la zona. Sin embargo, las buscadoras critican que su participación sigue siendo limitada y que no existen convocatorias oficiales para realizar jornadas de búsqueda conjuntas.
Mientras tanto, en Mazatlán, a solo 20 kilómetros de El Verde, los preparativos para el Carnaval Internacional continúan sin pausa. En contraste, en el malecón se pueden observar fichas de búsqueda pegadas en paredes y antiguos teléfonos públicos, recordatorios silenciosos de las desapariciones que continúan sin resolverse.
Casos recientes que agravan la crisis
- El 5 de octubre del año pasado, César Emilio Galván, un joven de Durango, desapareció en el bar Terraza Valentinos de Mazatlán, propiedad del entonces secretario de Economía estatal, Ricardo Velarde Cárdenas, quien fue cesado del cargo debido a la presión del caso.
- El 3 de febrero, seis turistas de la Ciudad de México fueron privados de su libertad en la zona de Cerritos, sobre la avenida Camarón Sábalo. Aunque dos mujeres, incluida una menor de edad, fueron liberadas horas después, cuatro jóvenes permanecen desaparecidos: Omar Alexis, Gregorio y Javier Ramírez Sabino, y Óscar García Hernández.
Pasan los días y ni las autoridades municipales, estatales ni federales han proporcionado respuestas concretas a las familias de estos jóvenes desaparecidos. El silencio, que ya ahoga a El Verde, se extiende por toda la región, sofocando los gritos de las madres buscadoras y dejando en evidencia la urgente necesidad de transparencia y justicia en las investigaciones sobre desapariciones forzadas.