A un año del feminicidio de Aylín en la UAEM: negligencia institucional y lucha por justicia
Aylín Rodríguez Fernández, una joven estudiante de Psicología en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), fue vista por última vez en abril de 2025 en el campus Chamilpa, bajo la rectoría de Viridiana Aydeé León Hernández. Su desaparición y posterior hallazgo sin vida en el domicilio de su novio, Uriel, también estudiante de la UAEM, marcaron el primer feminicidio registrado dentro de este campus, desatando una ola de indignación y protestas que persisten hasta hoy.
La búsqueda desesperada de una madre
Karime Rodríguez Fernández, madre de Aylín, relata cómo la noche del 3 de abril de 2025, su hija no respondía llamadas, algo inusual en ella. Inició una búsqueda por cuenta propia, enfrentándose a respuestas insensibles de autoridades como la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC) de Cuernavaca, donde le dijeron que "se fuera a casa a dormir". Gracias a contactos, obtuvo imágenes de cámaras de seguridad que la llevaron al domicilio de Uriel, donde encontró a Aylín sin vida. El presunto agresor permanece detenido, pero el caso sigue en etapa intermedia, sin sentencia dictada.
Negligencia universitaria y falta de respuesta
Karime ha denunciado la falta de apoyo de la UAEM, señalando que la rectora Viridiana Aydeé León Hernández no respondió a sus solicitudes de reunión e incluso negó que Uriel fuera estudiante, a pesar de estar inscrito en Ingeniería en Sistemas. Cuando alumnos pidieron permiso para un acto conmemorativo al cumplirse un año, la respuesta fue que debían presentar una solicitud por escrito con un plazo de un año para la respuesta. Esta actitud ha sido calificada como omisa y evasiva por la familia y la comunidad estudiantil.
Protestas y memoria colectiva
El caso de Aylín, junto con los feminicidios de Kimberly Jocelyn Ramos y Karol Toledo, detonó la toma del campus Chamilpa y otras facultades en Morelos, exigiendo seguridad para las estudiantes. El 3 de abril de 2026, de manera clandestina, se rindió un homenaje a Aylín con una ceremonia religiosa, marcha, mitin y arte, organizado por la Resistencia Estudiantil. Un memorial textil bordado por la colectiva Las Nombramos Bordando, con girasoles y frases en su honor, simboliza la lucha por memoria y justicia.
Exigencias continuas y llamado a la acción
En una marcha encabezada por un textil con el rostro de Aylín, estudiantes corearon consignas como "¡Aylín vive, la lucha sigue!" y colocaron murales en memoria de las víctimas. Karime reitera que la justicia no ha llegado y advierte que "ya no están seguras ni en la universidad". El sacerdote Alfonso Leija Salas, durante una ceremonia, llamó a no olvidar y a exigir justicia, recordando también casos como el de Viridiana Morales Rodríguez, desaparecida en 2012.
La jornada concluyó con canciones feministas y esquites, manteniendo viva la exigencia de un cambio institucional y social para prevenir más tragedias. A un año de la pérdida, la ausencia de Aylín sigue doliendo, y su madre insiste en que la lucha por justicia debe continuar hasta que se logre una respuesta clara y efectiva de las autoridades.



