Feminicidio en Querétaro: Tres años de búsqueda y un hallazgo fortuito
El caso de Verónica Sánchez Flores, una mujer de más de 50 años desaparecida desde abril de 2022 y cuyo cuerpo fue encontrado en julio de 2025 dentro de una fosa séptica en su propio domicilio en la comunidad de Jacal de la Piedad, municipio de Amealco de Bonfil, Querétaro, revela graves omisiones en las investigaciones y la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México. Su historia, marcada por años de búsqueda familiar y negligencia institucional, culminó con un descubrimiento accidental cuando una vaca cayó en el hoyo cubierto con láminas y tierra, lo que llevó a familiares a hallar sus restos.
Una vida de trabajo y violencia doméstica
Verónica, conocida por trabajar en cosechas, limpieza de casas y parcelas, era víctima de violencia económica, psicológica y física dentro de su hogar, donde vivía con su pareja y algunos de sus hijos. Según testimonios recabados por su prima y abogada, Danahe Castañeda, la mujer sufría insultos, golpes y le quitaban el dinero que ganaba, incluso llegando a dormir afuera de su casa en ocasiones. En los meses previos a su desaparición, Verónica buscaba una salida, planeando mudarse a la ciudad de Querétaro para trabajar, pero nunca llegó a su destino después de despedirse de familiares tras las fiestas patronales de la comunidad.
Fallas en la investigación y pérdida de evidencia
La Fiscalía abrió una carpeta por desaparición en mayo de 2022, pero las diligencias se vieron obstaculizadas por información falsa proporcionada por su esposo e hijos, quienes afirmaban que Verónica estaba en otros estados como Guanajuato o Michoacán. Aunque la policía municipal acudió al domicilio, no encontró indicios, y el cuerpo permaneció oculto durante tres años, lo que generó una pérdida significativa de evidencia clave debido a la descomposición. Mayra Dávila, fundadora de la colectiva Adax Digitales, señaló que este caso refleja un problema más amplio en Amealco, donde la violencia contra las mujeres se normaliza y las autoridades no actúan con contundencia.
Feminicidio y vinculación a proceso
Tras el hallazgo, las investigaciones periciales determinaron que la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico provocado por un objeto contundente, ocurrido en abril de 2022 dentro del domicilio. En febrero de 2026, Julio "N", pareja de Verónica durante más de 20 años, fue vinculado a proceso por feminicidio, mientras que Emmanuel "N", hijo de la víctima, fue acusado por ocultar el cadáver. Ambos permanecen en prisión preventiva, y la investigación complementaria concluirá en mayo de 2026, pudiendo derivar en un juicio o procedimiento abreviado.
Omisiones institucionales y falta de sanciones
Activistas como Yadira González, del colectivo Desaparecidos Querétaro, critican que las investigaciones dependen del criterio individual de funcionarios, lo que lleva a que diligencias cruciales no se realicen a tiempo. González explicó que el protocolo homologado para búsquedas obliga a acciones inmediatas, pero en la práctica, si el Ministerio Público no las considera relevantes, se omiten, violando derechos humanos. Estas omisiones rara vez tienen consecuencias penales, limitándose a sanciones administrativas, lo que perpetúa la impunidad. El fiscal general del estado, Víctor de Jesús Hernández, atribuyó las primeras actuaciones a la administración anterior y destacó las detenciones logradas bajo su gestión.
Contexto de aumento de violencia en Querétaro
El caso se enmarca en un aumento alarmante de desapariciones y feminicidios en la entidad. Según el Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2025 de Red Lupa, Querétaro registraba 647 personas desaparecidas hasta mayo de 2025, con un crecimiento del 14% en cuatro años, incluyendo 126 niñas y mujeres. Además, en 2025 se reportaron 14 feminicidios, un incremento del 250% respecto a 2024, y la violencia familiar sigue siendo el principal delito contra las mujeres, con 4,514 carpetas de investigación abiertas. Municipios como Querétaro capital, San Juan del Río y Amealco de Bonfil presentan los números más altos.
Familia exige justicia y cambios sociales
Para la familia de Verónica, el proceso ha sido largo y doloroso, buscando primero localizarla, luego conocer las circunstancias de su muerte y ahora obtener una sentencia condenatoria. Danahe Castañeda enfatizó la necesidad de cambios sociales para prevenir feminicidios, señalando que en comunidades rurales como Jacal de la Piedad, la violencia doméstica a menudo se normaliza como parte de la vida cotidiana. La familia insiste en que la justicia debe llegar y que es crucial intervenir ante situaciones de violencia, no considerarlas asuntos privados.



