Feminicidios en Morelos: una crisis silenciada ante el Día Internacional de la Mujer
Las cifras oficiales de feminicidios en México continúan generando alarma a nivel nacional. En enero de 2026, se reportaron 54 víctimas en todo el país, con Sinaloa, Ciudad de México y Estado de México liderando esta trágica estadística. Sin embargo, en Morelos, activistas señalan que la realidad es aún más grave debido a un preocupante subregistro por parte de las autoridades.
La denuncia de las colectivas: "No llegamos todas"
Zaira Hernández, integrante de la colectiva feminista Morras contra la violencia institucional, ha alertado en medios como Noticias en Claro que la violencia contra las mujeres mantiene a muchas en un estado constante de miedo y riesgo. La situación de inseguridad en Morelos es insostenible, según sus declaraciones, con años de denuncias por casos recurrentes que no reciben la atención adecuada.
Hernández destacó un problema crítico: la Fiscalía de Morelos se niega a calificar numerosos delitos como feminicidios, catalogándolos erróneamente como suicidios u homicidios comunes. "Tenemos más feminicidios de los que se reportan", afirmó, subrayando que esta práctica oculta la magnitud real de la violencia de género en el estado.
Un llamado a la acción este 8 de marzo
En el contexto del Día Internacional de la Mujer, la activista hizo un emotivo recordatorio: "En Morelos, no llegamos todas". Mencionó casos emblemáticos como los de Karol, Kimberly y Viridiana, mujeres cuyas ausencias simbolizan la deuda de justicia pendiente. Asimismo, convocó a una marcha este 8M, que partirá de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos rumbo al Palacio de Gobierno, para exigir respuestas y seguridad.
Las condiciones para las defensoras no son fáciles. Hernández reveló que enfrentan constantes amenazas de muerte, incluyendo mensajes intimidatorios que advierten sobre desapariciones si continúan sus protestas. A pesar de esto, mantienen la esperanza: "Afortunadamente sabemos que con unidad vamos a salir de la violencia que vivimos en Morelos".
Este movimiento refleja una lucha persistente contra un sistema que, según las colectivas, falla en proteger a las mujeres. La marcha del 8M se presenta como un espacio crucial para visibilizar estas demandas y presionar por cambios urgentes en las políticas de seguridad y justicia.
