Madre buscadora asesinada en Mazatlán durante visita presidencial de Claudia Sheinbaum
En un hecho que contrasta con los discursos oficiales sobre seguridad, Rubí Patricia Gómez, madre buscadora perteneciente al colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa, fue asesinada en Mazatlán, Sinaloa. Su cuerpo sin vida fue localizado en el fraccionamiento Jabalíes, presentando heridas de arma punzocortante según el reporte preliminar de la Fiscalía General del Estado.
Coincidencia con visita presidencial y operativos de búsqueda
El crimen ocurrió el mismo día en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitaba Mazatlán para ofrecer una conferencia donde presumió avances en seguridad, incluyendo una supuesta reducción del 50% en homicidios dolosos respecto al pico más alto registrado en junio del año pasado. Sin embargo, esta afirmación se ve opacada por la realidad: Sinaloa fue la entidad con más feminicidios en todo México durante el año anterior.
Además, el asesinato coincide con la fecha en que el colectivo de Rubí Patricia tenía programada una búsqueda en El Verde, Concordia, zona donde recientemente se encontraron los cuerpos de cinco de los diez mineros de Vizsla Silver desaparecidos desde el 23 de enero. Esta visita estaba coordinada con la Comisión Nacional de Búsqueda, organismo que lleva trabajando en la zona con colectivos locales desde el 21 de febrero, más de dos semanas después del hallazgo de la primera fosa clandestina.
Contexto de violencia y desapariciones en Sinaloa
La muerte de Rubí Patricia Gómez se enmarca en un preocupante escenario de violencia contra mujeres y defensores de derechos humanos en Sinaloa. Los colectivos de búsqueda han denunciado repetidamente:
- La politización de su causa por parte de autoridades
- El cerco informativo sobre hallazgos de fosas clandestinas
- Las dificultades para acceder a información en las fiscalías estatales
Este caso evidencia la persistente crisis de desapariciones que afecta a la entidad, donde familias enteras dedican su vida a buscar a sus seres queridos mientras enfrentan constantes amenazas y violencia. La impunidad y la falta de protección para estos grupos continúan siendo problemas estructurales no resueltos por las autoridades locales y federales.



