Cristina Rivera Garza expone la cruda realidad de la impunidad en feminicidios
En una conferencia magistral que conmovió a más de 700 universitarios, la escritora mexicana Cristina Rivera Garza, ganadora del Premio Pulitzer en 2024 por su libro El invencible verano de Liliana, describió con crudeza la experiencia de vivir sin justicia tras un feminicidio y cuestionó profundamente la normalización de la violencia contra las mujeres en México.
La mano feroz de la impunidad
Durante su participación en la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes, celebrada en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, Rivera Garza pronunció palabras que resonaron en el auditorio: "La impunidad trastoca el principio de realidad. Una vez que su mano feroz te roza la piel o se mete en tus entrañas, le quita el velo de normalidad a la vida cotidiana". La autora enfatizó que esta experiencia rompe para siempre la relación entre el Estado y el ciudadano, fundamento de la seguridad y pertenencia.
El caso de Liliana: tres décadas de impunidad
Con voz firme pero emocionada, Rivera Garza recordó el trágico suceso del 16 de julio de 1990, cuando su hermana menor, Liliana Rivera Garza, fue asesinada en su habitación de estudiante en la calle de Mimosas, Azcapotzalco. Ángel González Ramos, un exnovio que ella insistía en dejar atrás, saltó la barda de la casa y se introdujo en su espacio privado. Horas después, según el acta de defunción, Liliana murió de asfixia por sofocación.
"Ángel González Ramos se dio a la fuga y hasta el día de hoy permanece fuera del alcance de la ley", expresó la escritora con evidente dolor. "Vive en ese limbo retorcido donde perviven los crímenes sin castigo a lo que llamamos impunidad".
Cifras alarmantes y silencio cómplice
La autora presentó datos estremecedores: las cifras de violencia contra las mujeres en la Ciudad de México y en el mundo continúan siendo alarmantes. En casos de homicidios dolosos, abuso sexual, desapariciones, secuestros y feminicidios, la impunidad alcanza casi el 99 por ciento. Rivera Garza destacó que esta impunidad requiere y se alimenta del silencio exterior, lo que obliga a las familias a transmitir balbuceantemente la historia del daño en círculos privados.
La transformación en paria
"La impunidad te transforma en un paria y te marca la frente con el hierro candente del desterrado", afirmó la escritora. Describió cómo, a pesar de que documentos como el acta de nacimiento o certificados educativos confirman nuestro vínculo con el Estado, las víctimas y sus familias llegan a comprender que el Estado no las protege, que su seguridad no importa.
Rivera Garza planteó preguntas incisivas a la audiencia: "¿Tenemos idea de qué es vivir con la impunidad? ¿Cómo es despertarse con ella y cerrar los ojos en la noche bajo su sombra oscura? ¿Cómo se respira, se come o se va a una fiesta al lado de la impunidad en su más implacable compañía?".
El daño permanente y las respuestas sociales
La autora de Nadie me verá llorar y Verde Shangai confirmó que ante un feminicidio, "el daño material vive en ti, atorado en algún lugar del cuerpo", y ni siquiera el lenguaje resulta capaz de darle forma adecuada. Los crímenes violentos y la impunidad que los perpetúa alteran para siempre las vidas de los deudos.
En su análisis, describió tres tipos de respuestas sociales ante esta realidad:
- Algunos fingen que no ha pasado nada y continúan con sus rutinas
- Otros persisten en sus hábitos cotidianos mientras realizan esfuerzos inauditos por atender a la normalidad, yendo a fiscalías, hablando con abogados o participando en plantones
- Un tercer grupo, "tal vez los más valientes o los más alertas", desiste poniendo en jaque el entramado mismo de esa normalidad
La conferencia, que celebró el décimo aniversario de la cátedra Nelson Mandela, dejó claro que la lucha contra la impunidad en los feminicidios requiere romper el silencio y cuestionar las estructuras que normalizan la violencia de género en México.



