Una comisión enviada por el Vaticano a Perú para recoger testimonios de víctimas de abusos del disuelto grupo católico Sodalicio de Vida Cristiana ha recibido más de 100 denuncias en sus primeros cinco días de trabajo. Así lo anunció este viernes 8 de mayo de 2026 el comisario apostólico Jordi Bertomeu, quien estima que podrían estar aproximadamente a la mitad de las denuncias que esperan recibir hasta el 22 de mayo, cuando concluya su labor de escucha.
Testimonios de trauma y sorpresa por la cantidad de denuncias
Bertomeu, sacerdote diocesano español designado en 2023 por el fallecido papa Francisco como miembro de una misión especial para investigar al Sodalicio, indicó en una conferencia de prensa que desde el 4 de mayo ha recibido testimonios de personas que no saben por dónde empezar a explicar el trauma que les ha generado haber pertenecido al grupo. "Me ha sorprendido que sean tantas denuncias", declaró.
¿Qué es el Sodalicio de Vida Cristiana?
El Sodalicio fue fundado en 1971 como una sociedad católica conservadora, en reacción a la teología de la liberación de izquierda que se extendió por Latinoamérica. En su apogeo, se expandió por varios países de Sudamérica y Estados Unidos. En 2024, el Vaticano expulsó a 15 miembros importantes, incluido su fundador, Luis Fernando Figari. Finalmente, en 2025, Francisco disolvió la organización tras una investigación que reveló abusos sexuales por parte de Figari, mala gestión financiera y abusos espirituales de sus líderes.
Proceso de escucha y otros grupos investigados
El Vaticano anunció en abril que su canal de escucha en la sede diplomática de Perú recibiría testimonios de víctimas de abusos físicos, sexuales, espirituales, de conciencia, de cargo, de autoridad y económicos dentro del Sodalicio, disuelto en 2025. Además, se reciben testimonios de otros grupos vinculados: la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios y el Movimiento de Vida Cristiana, que forman parte de la "familia espiritual sodalite".
Antecedentes de las denuncias
En 2015, los periodistas peruanos Pedro Salinas y Paola Ugaz publicaron el libro Mitad monjes, mitad soldados, que expuso las prácticas abusivas del Sodalicio. Esta publicación impulsó al papa Francisco a enviar una misión especial en 2023, integrada por Bertomeu, para investigar al colectivo. Meses antes de su muerte en 2025, Francisco disolvió el grupo tras confirmar los abusos.



