Elementos de la Guardia Nacional desalojaron con gas lacrimógeno a un grupo de manifestantes que mantenían un plantón en las inmediaciones del Acamoto, en Acapulco, Guerrero. Los hechos ocurrieron la mañana de este jueves cuando los agentes federales llegaron al lugar para retirar a los inconformes que bloqueaban la avenida principal.
Antecedentes del conflicto
Los manifestantes, que pertenecen a diversas organizaciones sociales, habían instalado un campamento desde hace varios días para exigir la liberación de presos políticos y demandar justicia por la desaparición de personas en la región. El plantón impedía el paso vehicular en una de las vialidades más importantes del puerto, lo que generó molestia entre los residentes y comerciantes de la zona.
Intervención de la Guardia Nacional
De acuerdo con reportes oficiales, la Guardia Nacional actuó tras agotar las vías de diálogo con los líderes de la protesta. Los agentes lanzaron bombas de gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, que se había negado a retirarse voluntariamente. Durante el operativo, se registraron algunos enfrentamientos entre los manifestantes y los uniformados, aunque no se reportaron heridos de gravedad.
Tras el desalojo, las autoridades aseguraron el área y retiraron las barricadas que los inconformes habían colocado. La circulación en la avenida fue restablecida horas después.
Reacciones de los manifestantes
Los líderes de las organizaciones sociales condenaron la acción de la Guardia Nacional y calificaron el desalojo como un acto de represión. Anunciaron que continuarán con sus protestas en otros puntos de la ciudad y que buscarán el apoyo de organismos de derechos humanos para denunciar el uso excesivo de la fuerza.
Posición de las autoridades
Por su parte, el gobierno estatal defendió la actuación de la Guardia Nacional, argumentando que se actuó en defensa del orden público y para garantizar la libre circulación de los ciudadanos. Señalaron que siempre se privilegió el diálogo, pero que la obstinación de los manifestantes hizo necesaria la intervención.
Este hecho se suma a otros similares en el estado de Guerrero, donde las protestas sociales han sido recurrentes en los últimos años.



