Retiro Silencioso de Tropas Federales en Ciudades Demócratas
La Administración del entonces presidente Donald Trump llevó a cabo una retirada discreta y sin anuncio público de todas las tropas federalizadas de la Guardia Nacional que mantenía desplegadas en tres importantes ciudades estadounidenses: Los Ángeles, Chicago y Portland. Esta decisión se concretó a finales de enero, específicamente el día 21, según confirmó el Comando Norte de Estados Unidos (Northcom) en su portal oficial.
Un Revés Judicial que Cambió el Panorama
La retirada de los efectivos militares se produce tras un significativo revés judicial para la estrategia de la Casa Blanca. A finales de diciembre, el Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó temporalmente el despliegue de estas tropas en la ciudad de Chicago. La corte determinó que la facultad del presidente para federalizar a la Guardia Nacional solo puede ejercerse en circunstancias excepcionales, criterio que, según los magistrados, no se cumplía en el caso de Chicago.
Este fallo representa un importante obstáculo para los planes del Gobierno republicano, que buscaba activar a las tropas bajo el título 10 del código de las Fuerzas Armadas. Este estatuto permite al presidente ejercer autoridad federal sobre la Guardia Nacional de un estado, un mecanismo que la Administración Trump insistía en utilizar para combatir altos índices de delincuencia y apoyar operaciones contra la inmigración irregular.
Despliegues Controversiales y Oposición Local
Los despliegues iniciales en las tres ciudades sumaron una movilización de aproximadamente 6,000 elementos, con la mayor concentración en Los Ángeles. Esta presencia militar federal se implementó a pesar de la firme oposición de las autoridades locales, quienes acusaron a la Casa Blanca de actuar de manera autoritaria y de sobrepasar sus facultades.
Antes de la retirada completa, aún permanecían desplegados 300 soldados en Chicago, 100 en Portland y otros 100 en Los Ángeles. Ni la Casa Blanca ni el Pentágono hicieron anuncio público sobre la salida de estos elementos, información que fue revelada posteriormente por el periódico The Washington Post.
Despliegues que Permanecen en Otras Ciudades
A pesar de este retroceso, el Gobierno de Trump mantuvo tropas de la Guardia Nacional en otras ciudades como Washington D.C., Memphis y Nueva Orleans. Sin embargo, es crucial destacar que estos contingentes fueron enviados mediante mecanismos distintos, donde no fue necesario recurrir al proceso de federalización que el Tribunal Supremo ha limitado con su reciente fallo.
La retirada de las tropas federalizadas marca un capítulo significativo en la relación entre el poder ejecutivo federal y los gobiernos locales, especialmente en ciudades con administraciones demócratas, y establece un precedente judicial sobre los límites del despliegue militar en contextos no excepcionales dentro del territorio nacional estadounidense.