Fallece adolescente tras año hospitalizada por ataque armado en Culiacán, Sinaloa
Adolescente muere tras ataque armado en Culiacán, Sinaloa

Adolescente fallece tras prolongada lucha por sobrevivir a ataque armado en Culiacán

Después de más de un año hospitalizada, la adolescente Sol Natalia, de 15 años, ha fallecido a consecuencia de las graves heridas por quemaduras que sufrió durante un ataque armado ocurrido el 3 de diciembre de 2024 en Culiacán, Sinaloa. El incidente tuvo lugar en un establecimiento que funcionaba como dispensario y boutique, ubicado en la colonia Lázaro Cárdenas, donde también perdió la vida un menor de 17 años identificado como Jesús.

Tratamiento intensivo y traslado internacional

Debido a la severidad de sus lesiones, Sol Natalia fue trasladada días después del ataque al Hospital Shriners en Galveston, Texas, una institución especializada en el cuidado de niños con quemaduras. Allí, la joven recibió un tratamiento intensivo que incluyó múltiples cirugías a lo largo de 2025, mostrando una mejoría notable dentro de su estado crítico. Para finales de ese año, regresó a Sinaloa para continuar su rehabilitación de manera local, pero desafortunadamente, su fallecimiento fue reportado esta mañana.

Contexto de violencia en la capital sinaloense

Este atentado se enmarca en un preocupante aumento de la violencia en Culiacán, particularmente durante los primeros meses de 2024, cuando se intensificaron los conflictos entre grupos delictivos como los Chapitos y los Mayos. Las autoridades han clasificado estos incidentes como "vandalizados", registrando al menos 20 ataques similares en lo que va del año, que incluyen balaceras e incendios, mientras que en el año anterior se reportaron más de 160 eventos de este tipo.

Estadísticas alarmantes sobre muertes violentas de menores

Según datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), con corte al 17 de febrero, siete menores de edad habían sido víctimas de homicidio doloso en Sinaloa. Sin embargo, tras esa fecha, se han reportado al menos tres casos adicionales, todos ocurridos en la capital, sin contar el trágico fallecimiento de Sol Natalia. Estas cifras subrayan una crisis creciente de violencia que afecta directamente a la población juvenil de la región.

La muerte de Sol Natalia no solo representa una pérdida personal devastadora, sino que también pone de relieve la urgencia de abordar la inseguridad y proteger a los jóvenes en Sinaloa, donde los ataques armados continúan cobrando vidas inocentes.