Atentado con explosivos en Colombia deja un policía muerto y ocho personas heridas
Este lunes 23 de marzo de 2026, Colombia fue escenario de un violento atentado con explosivos en el departamento del Cauca, que resultó en la muerte de un policía y al menos ocho personas heridas, entre uniformados y civiles, según reportes de la agencia EFE. El ataque se registró en el sector del río Las Piedras, entre los municipios de Timbío y Rosas, en una zona que ya estaba en alerta tras un accidente de avión militar en Puerto Leguizamo.
Detalles del ataque y las víctimas
El incidente ocurrió cuando un grupo de policías, acompañados por técnicos antiexplosivos, se dirigía a verificar la presencia de artefactos sospechosos que habían sido reportados por conductores y habitantes locales. La explosión destruyó parte del asfalto de la vía Panamericana, lo que provocó un importante cierre de la carretera y complicó las labores de rescate y atención médica.
La víctima fatal fue identificada como el patrullero Juan David Grande, miembro de la Policía Metropolitana de Popayán, capital del Cauca. Entre los heridos, se encuentran otros policías de la misma unidad, con uno de ellos en estado grave, así como cinco civiles que resultaron afectados por la detonación. Las autoridades aún investigan la autoría del atentado, aunque se sospecha de la participación de disidencias de las FARC, un grupo criminal activo en la región.
Reacciones de las autoridades y contexto regional
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, condenó enérgicamente el ataque, calificándolo como "un ataque directo, cobarde y absolutamente reprochable de grupos criminales contra la población civil y la Fuerza Pública". En declaraciones oficiales y a través de su cuenta en X, Guzmán expresó su dolor por la pérdida del patrullero Grande y ofreció su apoyo a los heridos, deseándoles una pronta recuperación.
Este atentado se produce en un contexto de creciente violencia en el Cauca, una región históricamente afectada por conflictos armados y actividades delictivas. La explosión no solo causó víctimas humanas, sino que también generó interrupciones significativas en la infraestructura vial, afectando el tránsito y la economía local. Las autoridades han incrementado la seguridad en la zona y continúan las investigaciones para esclarecer los motivos y responsables detrás de este acto criminal.
La situación ha despertado preocupación a nivel nacional e internacional, destacando los desafíos persistentes de seguridad en Colombia. Se espera que en los próximos días se proporcionen más detalles sobre el avance de las pesquisas y las medidas adoptadas para prevenir futuros incidentes similares en la región.



