Cientos se concentran en Puebla para orar por víctimas de balacera y exigir paz
Concentración en Puebla por víctimas de balacera y paz

Cientos se reúnen en Puebla para honrar a víctimas de balacera y clamar por paz

En un emotivo acto de duelo y exigencia, cientos de personas se congregaron en Angelópolis, Puebla, para orar y demandar justicia por las tres víctimas de la balacera ocurrida la semana pasada frente al bar Sala de Despecho. La concentración, que reunió a familiares y amigos de Gisele, Joaquín y Emmanuel, se llevó a cabo en el mismo lugar del crimen, transformando el espacio en un santuario de memoria y esperanza.

Velas y consignas por la paz sin tintes políticos

Con velas y veladoras en mano, los manifestantes corearon repetidamente "Queremos paz", una consigna clara y directa que buscaba descartar cualquier interpretación política del evento. La reunión se desarrolló en Angelópolis, la zona comercial más importante de la capital poblana y municipios conurbados, destacando el alcance comunitario de la tragedia.

Poco a poco, la gente se fue agrupando en el Parque Sendela, a los pies de la icónica Estrella de Puebla. Allí, enarbolaron pancartas con mensajes conmovedores y demandantes:

  • "Que aprendamos a elegir la paz"
  • "La verdad no se manipula"
  • "No se culpa a las víctimas"
  • "Joaquín: tu nobleza vive entre nosotros"
  • "Emmanuel, siempre en nuestros corazones"

Oraciones y solidaridad en un acto de respeto colectivo

Participantes de diversas creencias, incluyendo católicos, cristianos, creyentes y posiblemente ateos, se unieron en oración. Recitaron el "Padre nuestro" y el "Ave María", creando un momento de recogimiento espiritual. Posteriormente, colocaron decenas de velas en la banqueta frente al centro nocturno, que continúa operando sin cambios, en un contraste silencioso entre la vida cotidiana y el duelo.

La solidaridad se hizo palpable cuando comensales del bar, que tenían asientos de primera fila para la protesta, dejaron de beber y comer para unirse a las plegarias en señal de respeto. Los abrazos se multiplicaron entre los asistentes, junto con promesas de futuros encuentros, aunque, como es común en Puebla, estos planes a veces se posponen o nunca se concretan.

Un llamado a la seguridad y una despedida musical

El padre de Emmanuel, una de las víctimas, expresó con emoción que su mayor anhelo es que Puebla vuelva a ser un lugar seguro, donde ninguna familia tenga que enfrentar el vacío y dolor que hoy los acompaña. Sus palabras resonaron entre la multitud, reforzando el mensaje central de la concentración.

Cuando la despedida parecía inminente, el ambiente se llenó de una canción compuesta especialmente para honrar a Gisele, Joaquín y Emmanuel, cerrando el evento con un tributo musical que encapsuló la tristeza y la esperanza de la comunidad. Esta concentración no solo fue un acto de duelo, sino una poderosa demanda ciudadana por justicia y un futuro libre de violencia en las calles de Puebla.