Hallan cuerpo de hombre en canal de aguas negras de Chimalhuacán; activistas alertan sobre fosas clandestinas
Cuerpo hallado en canal de aguas negras en Chimalhuacán

Hallazgo macabro en canal de aguas negras del Estado de México

Un descubrimiento escalofriante se registró este jueves en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, cuando el cuerpo de un hombre fue localizado flotando en las contaminadas aguas del canal La Compañía. El hallazgo ocurrió en plena luz del día, generando conmoción entre los vecinos de la zona y poniendo nuevamente en evidencia la grave situación de violencia que afecta a la región.

Detalles del cuerpo encontrado

La víctima, cuya identidad aún no ha sido establecida por las autoridades, tenía entre 40 y 45 años de edad y presentaba características físicas distintivas que podrían ayudar en su identificación. El hombre vestía únicamente un bóxer negro tipo pants y presentaba barba de candado. En su brazo derecho lucía un tatuaje de San Judas Tadeo, mientras que en la pierna derecha tenía otro tatuaje con la leyenda "París" en colores rojo y blanco.

El cuerpo fue descubierto por integrantes de la Colectiva Feminista Ehécatl, quienes se dirigían a los juzgados de Neza Bordo para una audiencia relacionada con un caso de agresión sexual. Al notar una intensa movilización policial en la zona, decidieron investigar y encontraron el macabro hallazgo.

Respuesta de las autoridades

En el lugar se desplegó un importante operativo de seguridad que incluyó elementos de la Guardia Nacional y policías municipales de Chimalhuacán. Los agentes resguardaron inmediatamente la zona para permitir el trabajo de los peritos y evitar que curiosos interfirieran con la escena del crimen.

"La presencia de tantos cuerpos policiacos nos alertó de inmediato", explicó una de las testigos del hallazgo. "Al acercarnos, pudimos ver claramente el cuerpo flotando boca abajo en esas aguas contaminadas".

Advertencia de activistas sobre fosas clandestinas

Carmen Zamora, fundadora de la Colectiva Feminista Ehécatl, alertó que este no es un caso aislado. Según la activista, tanto el canal La Compañía como el Canal de Cartagena, que cruzan varios municipios del oriente mexiquense, se han convertido en verdaderas fosas clandestinas en aguas residuales.

"Estos canales de aguas negras se han transformado en canales de la muerte", denunció Zamora. "Lamentablemente, hemos documentado numerosos casos similares en los últimos años".

Antecedentes preocupantes

La colectiva, que según la Comisión Nacional de Búsqueda es la única organización del país que realiza actividades de búsqueda en aguas residuales, tiene registros alarmantes:

  • Entre 2024 y 2025, realizaron una búsqueda de aproximadamente un mes en el canal La Compañía, donde encontraron restos óseos que podrían pertenecer a alrededor de 12 personas.
  • En 2025, revisaron el Canal de Cartagena, donde los restos encontrados podrían corresponder a 13 personas, incluido un bebé.

Estos hallazgos confirman el patrón de violencia que afecta a la región y la utilización de estos cuerpos de agua como sitios para deshacerse de víctimas de crímenes.

Contexto de violencia en la zona

El oriente del Estado de México ha sido históricamente una de las regiones con mayores índices de violencia en el país. La presencia de grupos delictivos, combinada con la falta de capacidad de las autoridades para investigar y resolver crímenes, ha creado un ambiente de impunidad que favorece este tipo de hallazgos.

Los canales de aguas negras, por su difícil acceso y condiciones insalubres, se han convertido en lugares ideales para que los criminales oculten evidencias de sus actos. La poca visibilidad de estos cuerpos de agua y la renuencia de la población a acercarse a ellos por las condiciones sanitarias facilitan que los restos permanezcan sin ser descubiertos por largos períodos.

Las autoridades mexiquenses aún no han emitido un comunicado oficial sobre este caso específico, pero se espera que en las próximas horas proporcionen más detalles sobre la identidad de la víctima y las posibles causas de su muerte. Mientras tanto, la Colectiva Feminista Ehécatl continúa su labor de búsqueda y denuncia, intentando dar voz a quienes han sido silenciados por la violencia.