Doble hallazgo macabro en barranca poblana durante Viernes Santo
En un hecho que ha conmocionado a la comunidad, dos cuerpos sin vida fueron localizados durante la tarde de este Viernes Santo en una barranca que conecta la junta auxiliar de La Resurrección con Xonacatepec, en la capital de Puebla. Los cadáveres presentaban evidentes signos de violencia, ya que se encontraban maniatados, lo que sugiere un acto delictivo premeditado.
Respuesta inmediata de las autoridades
Al conocerse el hallazgo, elementos de la Secretaría de Seguridad estatal y municipal acordonaron de inmediato la zona para preservar la escena del crimen. Paralelamente, personal de la Fiscalía General del Estado de Puebla se trasladó al lugar para iniciar el protocolo de levantamiento de los cuerpos y las primeras investigaciones forenses que podrían arrojar luz sobre este violento suceso.
Ola de violencia durante la Semana Santa en Puebla
Este lamentable descubrimiento se suma a una serie de eventos violentos que han marcado la Semana Santa en el territorio poblano:
- Jueves 2 de abril: En la carretera Los Planes-General Felipe Ángeles, municipio de Francisco Z. Mena, fueron encontrados ejecutados un hombre y una mujer dentro de una camioneta con placas de Nuevo León abandonada a un costado de la vía.
- Miércoles 1 de abril: En la localidad de San Vicente Boquerón, municipio de Acatlán de Osorio, un grupo armado incendió una vivienda y secuestró a dos hermanos identificados como Abraham (32 años) y Daniel (36 años), cuyos cuerpos aparecieron al día siguiente en la barranca El Tehuixtle.
- 30 de marzo: En la junta auxiliar de Santa Úrsula Chiconquiac, municipio de General Felipe Ángeles, tres hombres perdieron la vida durante un enfrentamiento entre grupos armados al interior de una tienda de abarrotes, dejando además cuatro heridos.
Las autoridades estatales mantienen una investigación activa sobre todos estos casos, aunque hasta el momento no se han emitido comunicados oficiales detallados que vinculen estos hechos o identifiquen a los responsables. La población permanece en alerta ante esta escalada de violencia que ha ensombrecido las festividades religiosas.



