Juez concede órdenes de aprehensión contra exgobernador Silvano Aureoles por masacre de Arantepacua
Un juez de Control en Michoacán ha girado 16 órdenes de aprehensión contra servidores públicos del estado, destacando la captura del exgobernador Silvano Aureoles Conejo, por su presunta implicación en los delitos de homicidio calificado, abuso de autoridad y tortura. Estos cargos están vinculados a la masacre de Arantepacua, ocurrida el 5 de abril de 2017, un evento violento que resultó en la muerte de cuatro habitantes y dejó a varios civiles lesionados tras una irrupción policial.
Detalles de las órdenes judiciales y los implicados
Además de Silvano Aureoles, el juez también emitió una orden de aprehensión contra Juan Bernardo Corona Martínez, quien fungió como secretario de Seguridad Pública de Michoacán en ese momento. La Fiscalía General del Estado (FGE), bajo la dirección de Carlos Torres Piña, presentó elementos probatorios suficientes que convencieron al juez para autorizar estas capturas. Asimismo, se concedieron 14 órdenes más dirigidas a policías estatales que participaron en el operativo, ampliando el alcance de la investigación judicial.
Hasta la fecha, Silvano Aureoles no ha sido localizado por las autoridades, por lo que su estatus oficial es considerado como prófugo de la justicia. Esto ha generado especulaciones sobre su paradero y posibles vínculos con grupos delictivos, aunque la FGE no ha confirmado detalles adicionales sobre su huida.
Contexto del caso: la masacre de Arantepacua en 2017
Los hechos que motivaron estas órdenes de aprehensión se remontan a un conflicto social en la localidad de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, Michoacán. Según informes, policías estatales irrumpieron violentamente en la comunidad, resultando en cuatro fallecimientos y numerosas lesiones entre los civiles. Además, se registraron denuncias por detenciones arbitrarias y presuntos actos de tortura contra los habitantes, lo que agravó la situación y llevó a una investigación prolongada.
La Fiscalía sostiene que el operativo fue ordenado desde los niveles superiores del gobierno estatal, lo que justifica la inclusión de Aureoles y Corona en las órdenes de captura. Este caso ha sido emblemático en la lucha contra la impunidad en Michoacán, destacando los esfuerzos por llevar justicia a las víctimas y sus familias tras años de espera.
Con estas acciones judiciales, se espera que el proceso avance hacia un juicio que esclarezca los hechos y determine responsabilidades, marcando un precedente en casos de violaciones a derechos humanos en la región.



