Juez de NY rechaza desestimar cargos contra Maduro pero cuestiona sanciones que limitan su defensa
Juez rechaza desestimar cargos contra Maduro pero critica sanciones

Proceso judicial contra Maduro avanza en Nueva York con cuestionamientos a restricciones financieras

El juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, rechazó este jueves desestimar los cargos por narcoterrorismo contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, aunque expresó serias dudas sobre la vigencia de las sanciones que impiden a los acusados utilizar fondos venezolanos para financiar su defensa legal.

Una audiencia con detalles reveladores

En esta segunda comparecencia ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, ubicada en la planta 26 del edificio judicial, se presentó un Maduro visiblemente transformado: más delgado, con cabello notablemente más canoso y mostrando una ligera cojera similar a la observada hace dos meses. El exmandatario vestía el uniforme reglamentario de recluso: pantalones y camiseta de manga color caqui sobre otra prenda interior naranja.

Al ingresar a la sala, Maduro se mostró sonriente y dio los "buenos días" a su equipo legal, gesto que repitió su esposa aunque con un semblante considerablemente más serio. Durante el resto de la audiencia, ambos permanecieron en silencio, observándose a Maduro tomar notas periódicamente.

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El debate central: financiamiento de la defensa

La defensa de los acusados argumentó vehementemente que el Gobierno estadounidense está vulnerando la Sexta Enmienda de la Constitución al impedir el acceso a recursos venezolanos para sufragar los honorarios legales. Según los abogados, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) revocó las licencias que permitirían utilizar activos del Estado venezolano, dejando a los acusados en situación de indefensión al limitar su capacidad para elegir representantes legales libremente.

El magistrado Hellerstein, quien en varias ocasiones calificó este como un "caso único", se mostró crítico con la postura de la Fiscalía, que defiende mantener las sanciones como herramienta de política exterior. "El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional", indicó el juez, destacando que la situación política ha evolucionado dado que Washington mantiene ahora contactos con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.

Decisiones pendientes y preocupaciones sobre la salud judicial

A pesar de sus críticas a las restricciones financieras, Hellerstein fue categórico al rechazar la desestimación total de la causa, calificando tal medida como "demasiado seria". El magistrado prometió emitir una decisión oficial sobre si ordenará a la Administración permitir el acceso a fondos para la defensa, aunque precisó que el proceso judicial continuará independientemente del método de pago.

La audiencia también abordó la petición fiscal de prohibir a los acusados compartir material probatorio con coacusados prófugos, entre ellos el ministro del interior venezolano Diosdado Cabello y Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente. Hellerstein no emitió una decisión final al respecto, pero señaló una distinción crucial: "no es lo mismo 'hablar' que 'compartir'".

Un proceso que se extenderá años

Expertos estiman que el juicio formal no comenzará hasta dentro de uno o dos años, momento en el que el juez Hellerstein tendría 94 años. Esta perspectiva genera preocupación dado que, según reportes de The New York Times, el magistrado fue visto quedándose dormido durante un juicio el año pasado, planteando dudas sobre su capacidad para conducir un proceso de extrema complejidad técnica y prolongada duración.

Durante la audiencia de este jueves, Hellerstein mostró signos de fragilidad: voz quebrada, necesidad de pausas para tomar agua, lapsus mentales y múltiples solicitudes de repetición tanto de la defensa como de la Fiscalía, quienes indicaron dificultades para oír o entender sus declaraciones.

Los cargos y preocupaciones de salud

Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos relacionados con conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas. Ambos se declararon "no culpables" en enero pasado, ocasión en que Maduro se autodenominó "prisionero de guerra".

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Los abogados defensores expresaron preocupación por la salud de Cilia Flores, quien se encuentra pendiente de un ecocardiograma. En su primera comparecencia en enero, la defensa ya había reportado lesiones en las costillas de la exprimera dama, añadiendo otra capa de complejidad a este ya intrincado proceso judicial internacional.