La policía británica informó este viernes que está analizando una nueva acusación de agresión sexual contra el hermano del rey Carlos III, el príncipe Andrés, y solicitó la colaboración ciudadana para aportar información relevante.
Detalles de la acusación
Las autoridades señalaron que examinan informes según los cuales "una mujer habría sido llevada a una dirección en Windsor en 2010 con fines sexuales". La policía se ha puesto en contacto con la abogada de la presunta víctima para asegurarle que, si decide denunciar formalmente, los hechos serán tomados con seriedad.
El príncipe Andrés, quien ha negado repetidamente cualquier vínculo con actividades ilegales relacionadas con el caso Epstein, fue arrestado y permaneció bajo custodia durante varias horas en febrero pasado, tras la divulgación de nuevos documentos sobre sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Investigación por incumplimiento de funciones
Además de la acusación de agresión sexual, el hermano del monarca es investigado por "incumplimiento en el ejercicio de una función pública", bajo la sospecha de haber transmitido documentos económicos confidenciales a Epstein mientras se desempeñaba como representante comercial de Reino Unido entre 2001 y 2011.
La policía del Thames Valley, en un comunicado, indicó que la investigación "continúa" y pidió "paciencia" al público, subrayando que el delito de incumplimiento puede adoptar "diferentes formas, lo que hace compleja la investigación". Hasta el momento, no se ha formulado una acusación formal contra el expríncipe.
Antecedentes del caso
Andrew Mountbatten-Windsor siempre ha negado cualquier irregularidad en relación con el caso Epstein. Anteriormente, fue acusado de agresiones sexuales por la estadounidense Virginia Giuffre, quien aseguró que los hechos ocurrieron cuando ella tenía 17 años. Giuffre falleció por suicidio en abril de 2025, a los 41 años.
Tras el escándalo, el príncipe Andrés fue apartado de la familia real y despojado de sus títulos, viéndose obligado a mudarse a Norfolk, al este de Inglaterra, lejos de su residencia en el dominio real de Windsor.
La policía británica insta a cualquier persona con información relevante a que se presente y colabore con las autoridades para esclarecer los hechos.



