Especialistas advierten sobre el fracaso y riesgos de implementar jueces sin rostro en México
La propuesta para implementar jueces sin rostro en México fue duramente cuestionada por especialistas durante las mesas de análisis en el Senado de la República, donde se debaten reformas al Código Nacional de Procedimientos Penales y la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada. Expertos de instituciones como el INACIPE, la UNAM y la Universidad Panamericana señalaron que esta figura podría ser precipitada, reflejar debilidades en el combate al crimen organizado y abrir la puerta a posibles arbitrariedades.
Jueces sin rostro: una señal de crisis en la lucha contra el crimen
Durante su participación, Jorge Nader Kuri, director del INACIPE, consideró que no es urgente aprobar esta figura sin antes avanzar en una reforma integral al sistema de justicia penal. Señaló ante senadoras y senadores que podría ser prudente esperar un paquete más amplio de reformas estructurales antes de tomar una decisión, argumentando que medidas aisladas podrían socavar la efectividad del sistema.
Por su parte, Enrique Nava Garcés, especialista de la UNAM, afirmó que la confianza en el Estado democrático descansa en la transparencia del sistema judicial. Indicó que un juez sin rostro puede interpretarse como el resultado de una política criminal que busca proteger a juzgadores, pero también como una señal clara de que la batalla contra la delincuencia organizada está en crisis, poniendo en riesgo la legitimidad de las instituciones.
Alertan sobre el riesgo de persecución política y abusos
El abogado penalista Rafael Beltrán Ramos, académico de la Universidad Panamericana, advirtió que esta figura podría facilitar abusos al ampliar la discrecionalidad del Estado. Explicó que actualmente algunos casos de alto perfil, incluidos procesos por corrupción o temas fiscales, se investigan bajo el esquema de delincuencia organizada. En ese contexto, alertó que aplicar la figura de jueces sin rostro podría generar riesgos significativos de persecución política, erosionando aún más la confianza ciudadana.
Las mesas de análisis continúan en el Senado, donde legisladores evalúan los alcances de las reformas propuestas, mientras los expertos insisten en la necesidad de un enfoque más integral y transparente para fortalecer el sistema de justicia en México.



