La otra cara del México que celebra su primera presidenta
Mientras México celebra un hito histórico con la llegada de Claudia Sheinbaum como primera presidenta constitucional, un estudio académico revela una realidad cruda que contrasta con el mensaje de inclusión femenina. La investigación de la Universidad Iberoamericana documenta cómo la violencia asociada al narcotráfico afecta desproporcionadamente a las mujeres, especialmente a las más jóvenes.
Las cifras que no mienten: desapariciones con rostro femenino
Entre 2007 y 2023, México registró 445,442 víctimas de homicidio, de las cuales el 10.9% fueron mujeres. Sin embargo, el panorama se oscurece al analizar las desapariciones: de las más de 310,000 personas desaparecidas, el 39.6% son mujeres, lo que equivale a aproximadamente 123,000 casos. Estos datos provienen del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
La edad como factor determinante
El estudio revela un patrón alarmante según grupos etarios:
- Antes de los 11 años: aproximadamente la mitad de las personas desaparecidas son mujeres
- Entre 12 y 18 años: la proporción no desciende del 50%
- Entre 14 y 15 años: alcanza un pico del 75% (tres de cada cuatro desaparecidas son mujeres)
- A partir de los 19 años: la proporción femenina cae hasta alrededor del 20%
Este patrón sugiere dinámicas asociadas a trata de personas y explotación sexual, según los investigadores.
Desigualdades territoriales marcadas
La distribución geográfica de las desapariciones presenta fuertes contrastes:
- Estado de México: lidera con más de 15,000 mujeres desaparecidas
- Jalisco: concentra alto número de casos totales
- Tlaxcala y Campeche: presentan los menores registros (alrededor de 600 casos cada uno)
Los investigadores señalan que estas cifras deben interpretarse considerando el tamaño poblacional de cada entidad.
Violencia criminal vs. feminicidios: una distinción crucial
El análisis muestra que los homicidios de mujeres aumentan en zonas con presencia criminal, pero el mismo patrón no se observa con los feminicidios. Esto sugiere que muchas mujeres son asesinadas como consecuencia indirecta de la violencia criminal generalizada, no necesariamente por razones de género específicas.
El desafío para el nuevo gobierno
Frente a esta realidad, los investigadores urgen a construir mecanismos de prevención y alerta temprana que protejan específicamente a niñas y adolescentes. El estudio advierte que, si la violencia continúa desbordándose, el mensaje de inclusión femenina quedará como un ideal lejano.
La investigación, coordinada por el Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, se presenta cada quince días como parte de un espacio de análisis especializado. Los datos subrayan que, mientras México celebra avances simbólicos, persisten desafíos estructurales que amenazan a las generaciones más vulnerables.
