Refuerzos Navales Arriban a Puerto Vallarta Tras Ola de Violencia
Tras los actos violentos registrados en Puerto Vallarta, Jalisco, luego del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la Secretaría de Marina (Semar) ha intensificado su presencia en la región costera. El arribo del buque de guerra ARM "Usumacinta" (A-412) marca un esfuerzo significativo para restaurar la paz y proteger a la población local.
Despliegue Estratégico de la Armada de México
La Décima Segunda Zona Naval informó que el buque llegó al muelle Número 3 de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) en Puerto Vallarta, transportando 103 elementos de Infantería de Marina y vehículos tipo pick up. Este refuerzo tiene como objetivo principal reforzar la vigilancia y seguridad en diversas colonias del municipio, donde se han reportado ataques contra comercios, establecimientos y bienes materiales en la vía pública.
Capacidades del Buque ARM Usumacinta
El ARM "Usumacinta" es una unidad de guerra anfibia que opera bajo la Armada de México desde 2002. Sus funciones clave incluyen:
- Transporte de personal, equipo y material logístico.
- Apoyo a operaciones navales y emergencias.
- Capacidad para albergar dos compañías anfibias de Infantería de Marina con su equipo táctico.
- Espacio para 18 vehículos de asalto anfibio y 2 mil toneladas de carga.
- Cubierta de vuelo equipada para recibir helicópteros.
Este buque ha participado en numerosas operaciones, tanto nacionales como internacionales, incluyendo ejercicios multinacionales y misiones de ayuda humanitaria, destacándose en la aplicación del Plan Marina durante fenómenos naturales.
Operativos Integrales de Seguridad
Además del despliegue del ARM Usumacinta, la Semar ha coordinado un operativo integral que incluye:
- Personal naval desplegado en tierra.
- Embarcaciones y aeronaves para vigilancia marítima y aérea.
- Vehículos terrestres para patrullajes en áreas urbanas y rurales.
Estas medidas buscan coadyuvar en la seguridad y prevenir futuros incidentes violentos, asegurando la protección de las familias mexicanas en Puerto Vallarta. La respuesta rápida de las autoridades refleja un compromiso firme con la estabilidad en la región, tras la caída de una figura clave en el crimen organizado.