Joaquín 'El Chapo' Guzmán, el exlíder del Cártel de Sinaloa, ha lanzado graves acusaciones contra el gobierno mexicano, señalándolo como responsable de diversos crímenes en su contra. Desde su reclusión en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos, Guzmán asegura que ha sido víctima de tortura psicológica y violaciones a sus derechos humanos por parte de las autoridades mexicanas.
Detalles de las acusaciones
En una carta difundida por sus abogados, El Chapo detalla que durante su captura y extradición, agentes del gobierno mexicano cometieron actos ilegales, incluyendo la fabricación de pruebas y la manipulación de testigos. Guzmán afirma que su proceso legal en México estuvo viciado desde el inicio, con la complicidad de funcionarios de alto nivel.
Reacciones del gobierno mexicano
Hasta el momento, el gobierno de México no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Guzmán. Sin embargo, fuentes cercanas a la administración federal han calificado las acusaciones como un intento del narcotraficante por desviar la atención de sus propios delitos y obtener beneficios en su situación legal en Estados Unidos.
Expertos en derecho penal consideran que estas acusaciones podrían abrir un nuevo frente en la lucha contra la impunidad en México, aunque también señalan que la credibilidad de Guzmán es limitada debido a su historial criminal.
Contexto del caso
Joaquín Guzmán Loera fue extraditado a Estados Unidos en 2017, donde cumple una condena de cadena perpetua por narcotráfico, homicidio y lavado de dinero. Su defensa ha buscado en repetidas ocasiones revertir la sentencia, argumentando violaciones al debido proceso durante su detención y extradición.
Las nuevas declaraciones de El Chapo añaden un capítulo más a la compleja relación entre el narcotráfico y el Estado mexicano, en medio de un clima de creciente violencia y cuestionamientos sobre la efectividad de las políticas de seguridad.



