Narcobloqueos en México: La ciudadanía se organiza ante el vacío de las autoridades
Ciudadanía responde a narcobloqueos ante ausencia estatal

Narcobloqueos masivos dejan a la población a su suerte en México

La autora relata su primera experiencia con narcobloqueos en 2015, cuando 39 incendios y bloqueos paralizaron el Área Metropolitana de Guadalajara y municipios aledaños. En aquel entonces, presenció tráileres incendiados y tuvo que esquivarlos con temor para continuar su camino. Sin embargo, la situación vivida el pasado domingo fue mucho más grave y expansiva, con bloqueos reportados en 22 estados y al menos 110 municipios en todo el país.

El caos en Jalisco y la falta de información oficial

El Secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, informó que solo en ese estado se quemaron más de 500 vehículos de diversos tipos en la ciudad y carreteras, en un intento por obstruir la libre circulación. Durante la jornada del domingo y el lunes, se vivió un enorme vacío de información, lo que llevó a la ciudadanía a actuar por instinto de protección y supervivencia. Muchos se encerraron en sus hogares, enfrentando la situación desde el silencio y la incertidumbre.

Numerosos familiares de la autora se encontraban fuera de la ciudad, en zonas turísticas como Tapalpa, en la región boscosa de Jalisco. A todos se les pidió que no salieran, mantuvieran la calma y evaluaran las opciones disponibles. A medida que avanzaba el domingo, la dimensión del peligro se hizo evidente al conocerse detalles sobre quién había sido abatido, y a través de dispositivos electrónicos, se buscó información, mucha de la cual resultó ser falsa.

La organización ciudadana ante la inacción gubernamental

Los jaliscienses siempre supieron que un evento como el del domingo desataría el caos, pero a pesar de esa conciencia social, nunca se prepararon adecuadamente para ello. Ilusamente, creían que las autoridades estaban listas para ese escenario, no para encerrarse y reaccionar de manera errática como sucedió. El lunes, muchos familiares atrapados en la zona boscosa decidieron organizarse con comunidades vecinales para salir de esos espacios.

Articularon una red de apoyo y organización que nunca recibió información de ninguna autoridad y comenzaron a salir en convoyes de autos familiares de manera coordinada. Ellos mismos movieron la gran cantidad de vehículos calcinados que obstruían el paso, abriendo brecha y atestiguando el horror y la magnitud de la tragedia, sin ver a una sola autoridad en su camino hacia el Área Metropolitana de Guadalajara.

"A mis vecinos les debo que mi familia esté de regreso segura, no se lo debo a ninguna autoridad", afirma la autora. "Nos dejaron solos con nuestros instintos y nuestra valentía. Fuimos solidariamente un nosotros que pasó por encima de ustedes (el poder)".

La respuesta comunitaria en las ciudades

En las zonas urbanas, los chats vecinales y barriales se articularon en torno a tiendas de abarrotes que, aunque estaban cerradas, surtían productos a través de sus rejas. Fue la ciudadanía y el periodismo quienes, a través de redes sociales, indicaban qué farmacia o establecimiento de enseres básicos permanecía abierto. Los jaliscienses han aprendido, a base de narcobloqueos, qué hacer ante casos de violencia extrema, y siempre terminan rebasando la nula actuación de cualquier autoridad.

Aunque el miedo los inunda, han aprendido a articularse a partir de la comunicación de barrio. Después del lunes, han incorporado nuevos aprendizajes de actuación ciudadana ante un narcobloqueo; aprendieron a interpretar, de la misma forma, el silencio de una ciudad acorralada que el de una autoridad que no sabe comunicar de manera eficiente. Han comprendido que la soledad del silencio del estado solo se enfrenta desde lógicas comunitarias.

Reflexiones sobre el futuro y la reconstrucción social

Aunque hoy en Jalisco se vive el síndrome postnarcobloqueo, también se está aprendiendo a saber qué hacer con él y con los propios miedos e incertidumbres sobre el futuro del estado y la ciudad. "Estamos solos, y hoy es mejor saberlo para robustecer el nosotros que nos permitirá resistir a lo que venga", señala la autora. "A nosotros el miedo nos hace visibles y organizados; a ustedes les vuelve invisibles y mudos".

Ella confía en que la ciudadanía sabrá cómo encender las luces aún a pesar de las autoridades, porque son más grandes que ellas mismas. "Ustedes hacen vacío, nosotros cohesión. Ustedes son influencers, nosotros queremos aprender a reconstruirnos desde el sentido de comunidad". El estilo Jalisco ha sido mermado por los silencios y vacíos de las autoridades, quienes han traficado con el miedo de la población.

Jalisco debe reconfigurarse transformando ese miedo. Nadie puede regresar a la llamada "normalidad", porque lo que se vivía estaba acostumbrado a la violencia; es necesario construir una cotidianeidad distinta, un gran desafío para la sociedad. La autora concluye con un llamado a la acción comunitaria y la resiliencia, destacando que la verdadera fuerza reside en la unión ciudadana ante la adversidad.