Cártel Jalisco Nueva Generación impone cuotas de 'protección' a tiendas Oxxo en el estado
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha intensificado sus actividades delictivas en el estado, donde ahora está extorsionando a numerosas tiendas de conveniencia Oxxo. Según informes de autoridades locales, el grupo criminal exige pagos mensuales a cambio de una supuesta "protección", amenazando con violencia si las tiendas no cumplen con sus demandas. Este esquema ha generado un clima de temor entre empleados y clientes, afectando la operación normal de estos establecimientos.
Impacto en la seguridad y economía local
Las extorsiones del CJNG a Oxxo no solo ponen en riesgo la seguridad de los trabajadores, sino que también tienen repercusiones económicas. Muchas tiendas han reportado una disminución en las ventas debido al miedo de los consumidores a visitar zonas bajo la influencia del crimen organizado. Además, este tipo de actividades ilícitas socava la confianza en las instituciones de seguridad, ya que los afectados a menudo dudan en denunciar por temor a represalias.
Las autoridades estatales han iniciado investigaciones para identificar a los responsables y desarticular las redes de extorsión. Sin embargo, la complejidad del crimen organizado y la falta de recursos en algunas áreas dificultan los esfuerzos. Expertos en seguridad advierten que, si no se toman medidas contundentes, este patrón podría extenderse a otros negocios y regiones, exacerbando la inseguridad en el país.
Respuesta de las empresas y comunidad
Oxxo, como cadena de tiendas, ha mantenido una postura cautelosa, priorizando la seguridad de su personal y colaborando con las autoridades en las investigaciones. La empresa ha implementado protocolos de seguridad adicionales en las tiendas afectadas, aunque reconoce que el problema requiere una solución más amplia que involucre a todos los niveles de gobierno. Por su parte, la comunidad local ha expresado su preocupación, organizando reuniones para discutir estrategias de prevención y apoyo mutuo.
Este caso subraya la necesidad de fortalecer las políticas contra la extorsión y mejorar la coordinación entre fuerzas de seguridad para proteger a los ciudadanos y negocios. La situación en el estado sirve como un recordatorio de los desafíos persistentes en la lucha contra el crimen organizado en México.



