La Autorización del Senado para la Cooperación con Estados Unidos en Seguridad
México enfrenta una realidad compleja y urgente en materia de seguridad, donde el narcotráfico ha tomado el control de diversas zonas del territorio nacional, desbordando la capacidad de las autoridades locales. En este contexto, pensar que el país puede enfrentar esta amenaza de manera aislada resulta, como mínimo, una postura ingenua y poco realista.
Una Decisión Estratégica con Apoyo Mayoritario
Recientemente, el Senado de la República autorizó, con un respaldo casi unánime de sus miembros, la presencia de unidades especializadas de Estados Unidos, conocidas como los United States Navy SEALs. Esta decisión refleja una percepción compartida entre los distintos partidos políticos sobre la necesidad imperante de contar con toda la ayuda disponible para recuperar la paz y el orden en el territorio mexicano.
La naturaleza trasnacional del crimen organizado que opera en México es innegable. Sus actividades, que incluyen rutas de comercio ilícito, financiamiento, tráfico de armas y lavado de dinero, cruzan fronteras con facilidad. Por lo tanto, si la amenaza es global, la respuesta debe ser igualmente coordinada a nivel internacional.
Beneficios de la Cooperación en Inteligencia y Operaciones
La cooperación en áreas clave como inteligencia, capacitación táctica y operaciones conjuntas puede marcar una diferencia significativa. Contrasta con políticas anteriores, como la de abrazos, no balazos, y se alinea con los esfuerzos de la Presidenta Sheinbaum para detener el avance del narcotráfico en el Estado Mexicano.
Sin embargo, no todos los legisladores apoyaron la medida. El Senador Fernández Noroña se abstuvo en la votación, argumentando que esta decisión pone en riesgo la soberanía nacional. No obstante, es crucial recordar que ejercer la soberanía implica tomar decisiones libres y estratégicas en beneficio del bien común.
Mecanismos Legales y Control Institucional
La legislación mexicana prevé mecanismos claros y específicos para autorizar la presencia de fuerzas extranjeras bajo condiciones controladas y con supervisión institucional. Utilizar estos mecanismos no representa una claudicación, sino un ejercicio de gobierno realista y responsable.
El gobierno tiene la obligación fundamental de preservar la paz en el territorio nacional. Esta responsabilidad no se diluye al aceptar cooperación internacional; por el contrario, se fortalece cuando dicha cooperación está bien diseñada, delimitada y supervisada.
Priorizando la Seguridad Ciudadana sobre Simbolismos
Negarse a recibir apoyo por razones meramente simbólicas podría tener costos humanos devastadores. Las víctimas de la violencia en México no necesitan discursos que enarbolen la soberanía de manera abstracta; exigen seguridad tangible en sus ciudades y condiciones que permitan a sus familias prosperar.
En la actualidad, la prioridad absoluta debe ser la paz. Si para alcanzarla se requiere de una cooperación internacional amplia, técnica y estratégica, es imperativo asumirla con reglas claras y un objetivo único: recuperar el control del territorio mexicano y restablecer plenamente el Estado de Derecho.



