La caída del capo más buscado: tecnología y persistencia detrás del operativo
La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido mundialmente como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representó un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en México. Este resultado histórico fue producto de una operación de inteligencia sofisticada que combinó vigilancia aérea de última generación, seguimiento meticuloso a su círculo íntimo y la explotación estratégica de una vulnerabilidad en su esquema de seguridad.
Vigilancia desde las alturas: el dron que no perdía detalle
En los días previos al operativo militar ejecutado en Tapalpa, Jalisco, un dron Predator de alta tecnología monitoreó incansablemente los movimientos del capo desde los cielos. Este dispositivo operó a gran altitud sobre varios estados del occidente mexicano, incluyendo Jalisco, Colima y Nayarit, siguiendo patrones de movimiento asociados al entorno cercano del líder criminal.
La vigilancia tecnológica se complementó con el rastreo a un contacto vinculado a la pareja sentimental de Oseguera Cervantes. El traslado de este individuo hacia un complejo turístico en la sierra jalisciense, específicamente al Tapalpa country club, permitió a los servicios de inteligencia acotar dramáticamente el área de búsqueda. Con estos datos cruciales, agencias estadounidenses como la CIA y el FBI proporcionaron coordenadas precisas a las fuerzas armadas mexicanas.
Momento de vulnerabilidad: la enfermedad que alteró la rutina
El seguimiento constante coincidió con un periodo de debilidad para El Mencho. El líder criminal, aquejado por una enfermedad renal que requería tratamientos diarios, había reducido significativamente su movilidad habitual. Esta condición médica alteró su rutina de seguridad, caracterizada durante años por cambios permanentes de ubicación diseñados específicamente para evitar ser detectado.
El hallazgo definitivo ocurrió cuando Oseguera organizó una celebración privada horas antes del operativo. Esta reunión tuvo lugar fuera de su complejo principal, lo que redujo considerablemente las medidas de protección que normalmente lo rodeaban. En la propiedad donde finalmente fue localizado, su dispositivo de seguridad no estaba desplegado en su totalidad, generando una ventana estratégica crucial para las autoridades.
El sofisticado aparato de seguridad del CJNG
Durante años, el CJNG construyó un aparato armado altamente organizado con características propias de una fuerza irregular. El sistema de seguridad de El Mencho operaba bajo un esquema de anillos concéntricos que incluía:
- Centenares de hombres armados distribuidos en capas de protección
- Campos minados alrededor de sus propiedades
- Reglas estrictas de aislamiento para evitar filtraciones
- Prohibición total del uso de teléfonos móviles para prevenir rastreos
El grupo disponía de recursos impresionantes que incluían:
- Vehículos blindados adaptados para combate
- Armamento de alto calibre y lanzacohetes capaces de enfrentar aeronaves militares
- Inhibidores de drones para bloquear vigilancia aérea
- Dispositivos no tripulados equipados con explosivos
- Células de piratería informática orientadas a anticipar operaciones gubernamentales
El desenlace final: persecución y enfrentamiento
De acuerdo con el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, el 20 de febrero las autoridades detectaron al hombre de confianza vinculado a una de las parejas sentimentales del jefe criminal. El traslado de la mujer a una instalación en Tapalpa y su posterior reunión con El Mencho permitió confirmar definitivamente su presencia en la zona.
Al día siguiente, cuando la mujer abandonó el inmueble, la información obtenida indicó que el líder permanecía en el lugar acompañado por su círculo de seguridad. Esto llevó a las Fuerzas Armadas mexicanas a planear y ejecutar la operación final para su captura.
Tras confirmarse la ubicación exacta del objetivo, fuerzas especiales del Ejército y de la Guardia Nacional desplegaron un operativo combinado con componentes terrestres y aeromóviles, apoyados por helicópteros y vigilancia aérea continua. Durante la intervención, el personal de seguridad del capo abrió fuego contra las fuerzas federales, desencadenando intensos enfrentamientos armados.
El líder criminal y su círculo cercano intentaron huir hacia una zona boscosa contigua al complejo. Las fuerzas especiales los persiguieron incansablemente hasta ubicarlo oculto entre la maleza, donde se registró un nuevo intercambio de disparos. El Mencho resultó herido junto con varios de sus escoltas y fue evacuado por vía aérea debido a la gravedad de sus lesiones, falleciendo durante el traslado final.