Estados Unidos intensifica ofensiva marítima con ataques letales en el Caribe y Pacífico
Las fuerzas armadas de Estados Unidos confirmaron este martes la ejecución de tres ataques militares contra lanchas de presuntos narcotraficantes en aguas del Pacífico oriental y el Caribe, con un saldo de 11 personas fallecidas. Los operativos, realizados el lunes, representan la continuación de una campaña que se ha intensificado notablemente en los últimos meses.
Detalles de los operativos y cifras alarmantes
Según el informe oficial del Comando Sur estadounidense, los ataques se distribuyeron de la siguiente manera:
- En la primera embarcación, ubicada en el Pacífico oriental, perdieron la vida cuatro individuos.
- La segunda lancha, también en el Pacífico, registró otras cuatro muertes.
- En la tercera embarcación, situada en aguas del Caribe, fallecieron tres personas.
Estas acciones forman parte de las operaciones de interdicción marítima que Washington mantiene en zonas consideradas rutas críticas para el tráfico de drogas hacia Norteamérica. Aunque el Comando Sur suele coordinar con países aliados, en esta ocasión no se especificó si hubo participación de otras fuerzas regionales.
Una campaña militar en expansión con cifras crecientes
Desde septiembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han destruido al menos 38 embarcaciones en ambas regiones, acumulando un total de 130 personas muertas. Solo en febrero de 2026, un ataque previo en el Pacífico resultó en la muerte de dos presuntos narcotraficantes tras el impacto de fuego militar contra su lancha.
Las autoridades de Estados Unidos defienden estas acciones como parte esencial de la lucha contra el narcotráfico internacional, argumentando que se realizan bajo las normas del conflicto armado y en coordinación con agencias de seguridad regionales. La administración estadounidense insiste en que se trata de operaciones legítimas en aguas internacionales.
Críticas internacionales y debate sobre legalidad
Sin embargo, organismos multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han emitido advertencias sobre el riesgo de que estos ataques sean considerados ejecuciones extrajudiciales. El debate se centra en:
- La legalidad de destruir embarcaciones en aguas internacionales.
- Las implicaciones humanitarias y de derechos humanos de estas acciones militares.
Los ataques han generado fuertes críticas en varios países latinoamericanos, incluyendo a México, Colombia y Venezuela. Estas naciones han cuestionado abiertamente la legitimidad de las operaciones y su impacto en la seguridad regional, solicitando mayor transparencia y coordinación en la lucha contra el narcotráfico.
Las autoridades de estos países subrayan que las acciones unilaterales podrían agravar la violencia en la región, en lugar de contribuir a una solución sostenible. Este incidente reaviva las tensiones diplomáticas y pone en evidencia las divergencias en las estrategias para combatir el tráfico de drogas a nivel hemisférico.



