Mafias internacionales expanden su presencia en México con alianzas locales
El especialista en seguridad pública Víctor Manuel Sánchez Valdés, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, ha emitido una alerta contundente: grupos criminales originarios de al menos 13 países operan actualmente en 30 de los 32 estados de México. En una entrevista exclusiva con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, Sánchez Valdés detalló cómo estas organizaciones extranjeras han establecido alianzas estratégicas con cárteles mexicanos, particularmente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, para ampliar su influencia y diversificar sus actividades ilícitas a lo largo y ancho del territorio nacional.
El caso de 'Lobo Menor' y la huida de mafias extranjeras
El académico abordó específicamente el caso de Juan Carlos Montero Mestre, alias "Lobo Menor", líder de la facción ecuatoriana "Los Lobos", quien fue detenido recientemente en la Ciudad de México. Sánchez Valdés descartó que su presencia estuviera relacionada con el proceso de sucesión dentro del CJNG tras la muerte de Nemesio Oseguera, "El Mencho". En cambio, explicó que "Lobo Menor" probablemente buscaba refugio en México después de verse involucrado en el asesinato del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio.
"Es muy común en estas mafias extranjeras", afirmó el experto. "Cuando se meten en problemas en sus países de origen, vienen a México y la organización aliada les da como una especie de asilo y los esconde". Este patrón subraya cómo México se ha convertido en un santuario para criminales internacionales que huyen de la justicia en sus naciones.
Diversificación geográfica y criminal de las mafias
Sánchez Valdés identificó una presencia recurrente de bandas provenientes de Colombia, Venezuela y El Salvador, pero también documentó la actividad de mafias europeas, incluyendo grupos de Italia, Albania, Rusia y Rumania. Estas organizaciones no solo han ampliado su alcance geográfico, sino que han diversificado significativamente sus operaciones criminales. Entre las principales actividades ilícitas se encuentran:
- Tráfico de personas migrantes, especialmente de origen centroamericano y venezolano.
- Control de redes de prostitución en zonas turísticas y urbanas, como la Ciudad de México y la Riviera Maya.
- Explotación ilegal de recursos naturales, incluida la tala clandestina en la selva Lacandona.
- Esquemas de extorsión, como el denominado "gota a gota", impulsado principalmente por bandas sudamericanas.
- Operaciones de lavado de dinero, con participación destacada de la mafia albanesa en actividades financieras asociadas al Cártel del Pacífico.
Alianzas estratégicas con cárteles mexicanos
El académico subrayó que, lejos de operar de manera aislada, la mayoría de estas redes criminales extranjeras establecen alianzas con grupos locales como mecanismo de protección. "Casi todas hacen alianza con bandas mexicanas", explicó Sánchez Valdés. Estas asociaciones incluyen tanto a grandes cárteles como el CJNG y el de Sinaloa, así como a estructuras regionales y locales, facilitando la integración y expansión de las mafias internacionales en el país.
En el caso del CJNG, Sánchez Valdés mencionó que la posición de "Lobo Menor" como hijastro de Nemesio Oseguera y sobrino de la familia González Valencia, quienes manejan la parte financiera y de lavado de dinero de la organización, le otorgaba una posición preeminente dentro de la estructura criminal. Esto ilustra cómo los lazos familiares y las conexiones financieras fortalecen estas alianzas transnacionales.
Implicaciones para la seguridad nacional
La presencia generalizada de mafias extranjeras en 30 estados representa un desafío significativo para las autoridades mexicanas. La diversificación de actividades ilícitas, desde el tráfico de personas hasta la explotación de recursos naturales, sugiere una sofisticación creciente y una adaptabilidad de estas organizaciones. Las alianzas con cárteles locales no solo proporcionan protección, sino que también permiten una mayor infiltración en economías legales e ilegales, complicando los esfuerzos de aplicación de la ley.
En resumen, el alerta de Víctor Manuel Sánchez Valdés pone en evidencia una realidad alarmante: México se ha convertido en un hub operativo para mafias internacionales, que aprovechan las alianzas con cárteles domésticos para expandir sus redes criminales. Esta situación requiere una respuesta coordinada y fortalecida por parte de las instituciones de seguridad para contrarrestar la creciente influencia de estos grupos delictivos transnacionales.



