La trampa estadística: medir homicidios no es entender la violencia en México
En un análisis profundo sobre la tragedia mexicana, el antropólogo Claudio Lomnitz, a través de su documento "Geografías de la crueldad", expone una realidad incómoda: el Estado mexicano ha caído en una trampa contable al confundir la medición de delitos con la comprensión real de la función social de la violencia.
La obsesión por las cifras y la ausencia de política de paz
Los gobiernos mexicanos, según Lomnitz, están obsesionados con estadísticas y gráficas, pero han sido completamente incapaces de diseñar una política de paz efectiva y duradera. Esta crítica adquiere especial relevancia tras la reciente declaración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien presumió una reducción del 44% en los homicidios registrados entre septiembre de 2024 y febrero de 2026.
Sin embargo, la verdadera pacificación exige entender los usos específicos de la fuerza en cada rama de la economía ilícita, ya sea narcomenudeo, extorsión o robo de hidrocarburos. Los indicadores oficiales, advierte el antropólogo, son simples cifras que ignoran por completo el complejo contexto de poder que subyace en cada territorio en disputa.
La paradoja de la extorsión y la "pax narca"
Lomnitz plantea un ejemplo revelador: cuando existe mucha extorsión pero pocos muertos, esto no indica paz, sino que la amenaza del homicidio se ha vuelto tan creíble que ya no necesita ejecutarse constantemente. Ha corrido suficiente sangre para que el miedo trabaje por sí solo.
Presumir una baja en asesinatos mientras la extorsión se expande exponencialmente no representa paz genuina; es simplemente la imposición de un régimen criminal o lo que se conoce como "pax narca". Paradójicamente, la extorsión se ha disparado en los últimos años, demostrando que las cifras de homicidios cuentan solo una parte mínima de la historia.
Los dos tipos de asesinato y el terror como mensaje
El antropólogo distingue claramente dos tipos de asesinato en el contexto mexicano:
- Asesinato dirigido: responde a una transgresión concreta y específica
- "Rafagueadas": operaciones de exterminio colectivo donde la identidad de la víctima es lo de menos
Estas últimas, explica Lomnitz, son actos de comunicación deliberados por parte de grupos criminales que buscan controlar barrios enteros mediante el terror. Estas "limpias" se anuncian con antelación y su objetivo principal es enviar un mensaje de dominio absoluto.
Respuestas oficiales insuficientes y el abaratamiento de la muerte
Frente a esta realidad, la respuesta oficial se limita frecuentemente a la ocupación física del espacio por militares y policías. Aunque esta medida es efectista y la gente la agradece momentáneamente, carece completamente de efectos preventivos a largo plazo.
A esta situación se suma el preocupante "abaratamiento" de la muerte. La abundancia de armas en los barrios ha creado un mercado difuso de la violencia donde, según Lomnitz, un pleito doméstico o una rivalidad amorosa pueden "resolverse" fácilmente en un homicidio. La muerte se ha convertido en moneda de cambio corriente en cualquier tipo de disputa.
Urgencia de una nueva aproximación
Estamos ante una geografía de la crueldad que demanda urgentemente una aproximación distinta y más profunda. Estas verdades incómodas se han dicho poco y resuenan con discreción, pero a dos décadas del inicio de la guerra contra el narco, es imperativo comenzar a subirles el volumen.
La reflexión de Lomnitz nos obliga a cuestionar si realmente estamos midiendo lo que importa o simplemente contando lo que conviene. La paz no se construye con gráficas alentadoras mientras el terror se expande silenciosamente en los territorios.
