Operativo en San Andrés, Guadalajara, genera incertidumbre entre vecinos
Un operativo de seguridad en las inmediaciones de una funeraria en la colonia San Andrés, Guadalajara, tomó por sorpresa a los residentes, quienes se vieron inmersos en un clima de temor y desinformación. Los elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional desplegaron camionetas sobre la calle Gigantes, bloqueando el paso y generando ansiedad entre la población local.
Testimonios de vecinos: miedo y falta de comunicación
Doña Celia, una vecina de la zona, caminaba con los hombros encogidos y una bolsa del mandado colgando de su brazo, mientras intentaba abrirse paso entre los vehículos militares. "No sabemos nada", repetía apresuradamente, reflejando la frustración generalizada. Ella y su hija no sabían si podían salir de sus viviendas, y su nieto tuvo que ser recogido más tarde debido a la situación.
Ángel, otro residente, optó por hacer compras para dos días y resguardarse en casa. "Es que no sabemos nada y no sabemos cómo se puede poner. Desde ayer están diciendo que puede haber más violencia, pero no dicen nada. Nuestras autoridades deberían decir algo, es su responsabilidad para sentirnos seguros", expresó con preocupación.
Impacto en negocios locales y vida cotidiana
Lisa, quien atiende una tienda de abarrotes en la colonia, enfrentó dificultades para abrir su negocio. Desde las 8:00 horas, esperó autorización de las autoridades, pero tras dos horas de incertidumbre, decidió proceder por su cuenta. "Es mi trabajo, mis ingresos. No sabía si podía abrir. Con todo lo que ha pasado, una ya tiene miedo de que le vayan a hacer algo al negocio. De esto vivo", compartió. Aunque un soldado le aseguró que no había problema, el miedo persistía, y despachaba a los clientes rápidamente, pidiendo que dejaran el dinero en el mostrador.
El operativo, que se desarrolló sin previo aviso, dejó a los vecinos debatiéndose entre la necesidad de continuar con sus actividades diarias y el temor a posibles represalias o violencia. La falta de comunicación oficial exacerbó la sensación de inseguridad, con muchos residentes criticando la opacidad de las autoridades.
Este incidente subraya los desafíos en la coordinación y transparencia de los operativos de seguridad en zonas urbanas, donde la población civil a menudo queda atrapada en medio de acciones que afectan su tranquilidad y acceso a información vital.



