Ciudades implementan tácticas especiales ante hechos violentos y balaceras
Diversos países han desarrollado protocolos especiales para responder a las balaceras y los hechos de alto impacto en espacios públicos. Debido a las condiciones de seguridad que han enfrentado en los últimos años, diversas ciudades de Latinoamérica y del mundo han implementado acciones específicas como parte de sus estrategias para atender situaciones críticas, como enfrentamientos entre grupos criminales en áreas urbanas.
Estrategias internacionales de respuesta
Un ejemplo destacado es Colombia, cuya historia reciente ha estado marcada por conflictos con el crimen organizado. Las corporaciones de seguridad colombianas han sido fortalecidas con unidades especiales y esquemas operativos que priorizan la movilidad y la reacción táctica. En ciudades como Medellín, se utilizan "binomios de motocicletas": una unidad avanza mientras otra, situada a unos 30 metros atrás, neutraliza a agresores desde un flanco. En enfrentamientos directos, los protocolos establecen que los oficiales no ingresen de inmediato al centro de la balacera, sino que formen un perímetro de contención a dos o tres cuadras a la redonda. Esto permite que los agresores se concentren entre ellos, evita que la policía se convierta en un tercer objetivo y da tiempo para evacuar a civiles.
Una vez que la confrontación pierde intensidad, los cuerpos de seguridad interceptan vehículos de escape, considerados puntos vulnerables. Además, se movilizan helicópteros Black Hawk para vigilancia aérea, monitoreo de rutas de escape y detención de criminales. Brasil también ha enfrentado altos niveles de criminalidad, fortaleciendo la atención aérea durante enfrentamientos. Francotiradores desde el aire disparan a puntos estratégicos del entorno, generando confusión y reduciendo la capacidad de acción de los delincuentes. Se aplican protocolos como la "Movilización en Cascada", que permite que todas las corporaciones tengan conocimiento inmediato del hecho, facilitando la coordinación operativa y la preparación de hospitales.
Italia, con una larga historia ligada a las mafias, ha implementado estrategias adicionales, como cortes temporales de señal telefónica y radiocomunicaciones para impedir la coordinación entre criminales. En la Ciudad de México, opera el protocolo de "Círculos de Seguridad", integrado a patrullajes diarios y respaldado por el uso del C5 para seguimiento en tiempo real de hechos delictivos.
Contexto mexicano y cifras alarmantes
De acuerdo con Rubén Ortega, investigador de la Universidad de Guadalajara, el número de policías disponibles es un factor clave. En la Ciudad de México operan alrededor de 80 mil elementos, lo que representa un policía por cada 107 habitantes. En contraste, Jalisco cuenta con aproximadamente 24 mil policías estatales y municipales, es decir, un policía por cada 371 personas, lo que reduce significativamente la capacidad de reacción. En 2025, el número de emergencias 9-1-1 en Jalisco recibió al menos 7,105 reportes de detonaciones de arma de fuego, un promedio de 19 llamadas diarias. Los municipios con más reportes incluyen:
- Guadalajara: 1,353 llamadas, con 5 fallecidos y 322 lesionados.
- Zapopan: 767 detonaciones, con 42 fallecidos y 68 lesionados.
- Tlaquepaque: 277 reportes, con 105 fallecidos y 207 lesionados.
- Tlajomulco: 541 reportes, con 6 fallecidos y 59 lesionados.
- Tonalá: 140 reportes, sin cifras detalladas de heridos o fallecidos.
El asesinato de Alberto "El Prieto" Valencia en Zapopan evidenció fallas en los protocolos de reacción, con un ataque que se prolongó casi 20 minutos sin respuesta inmediata. Autoridades han reconocido que se prioriza evitar enfrentamientos directos por el riesgo a civiles y policías. Casos similares se repiten desde 2021 en zonas como Puerta de Hierro y Providencia.
Protocolos en evolución y atrocidades registradas
El secretario de Seguridad del Estado de Jalisco, Juan Pablo Hernández, indicó que los protocolos de reacción ante hechos de alto impacto se revisan y ajustan constantemente, incluso de forma semanal, en respuesta a la dinámica delictiva. La estrategia actual se basa en la coordinación interinstitucional y la aplicación de protocolos de "círculos de seguridad", evitando la concentración innecesaria de unidades. Se activan mecanismos de reacción simultánea en tierra y aire, así como monitoreo mediante sistemas de videovigilancia.
El coordinador general estratégico de Seguridad del Estado, Roberto Alarcón Estrada, afirmó que la estrategia no es permanente y se analiza cada semana en gabinetes estatal y metropolitano. Reconoció que los grupos delictivos se adaptan y aprovechan momentos sin unidades cercanas, mediante el uso de "halcones". Tras una balacera reciente en Zapopan, el sistema Escudo C5 Jalisco demostró eficiencia, con la detención de tres personas relacionadas tras activar el protocolo de "Código Rojo".
En 2025, la organización Causa en Común registró 4,738 atrocidades en México, un promedio de al menos 13 eventos de alto impacto diarios. En Jalisco se reportaron 232 atrocidades, incluyendo 10 masacres y 9 "jornadas de violencia". Estos datos subrayan la urgencia de protocolos efectivos y coordinados para enfrentar la violencia en espacios públicos.



