Tragedia Familiar en Mexicali: Secuestro de Menor Termina en Homicidio de Familiar de Agente
Una violenta irrupción domiciliaria en el municipio de Mexicali, Baja California, culminó en una doble tragedia: el secuestro de un niño de dos años y el asesinato de un familiar de un agente de las Fuerzas Estatales de Seguridad Ciudadana. Los hechos, ocurridos durante la noche del viernes 10 de abril en la colonia Hidalgo, han conmocionado a la comunidad y desatado una intensa investigación coordinada con autoridades estadounidenses.
Detalles del Ataque y la Captura
Según la fiscal general Ma. Elena Andrade Ramírez, la presunta autora intelectual es Selina “N”, de 31 años, madre del menor y de nacionalidad estadounidense. Ella, acompañada de al menos un hombre armado y posiblemente más cómplices, ingresó de manera violenta a un domicilio que albergaba a dos familias. "Sujetos armados ingresan a un domicilio, privando de la vida de Roberto García Aguirre, quien fue atacado mientras se encontraba en la vía pública. Él era familiar de un agente", declaró la fiscal.
Durante el asalto, los agresores:
- Tomaron a una persona como rehén para que revelara el paradero del pequeño Daniel Eduardo.
- Causaron daños materiales y sometieron a los residentes mediante amenazas.
- Una vez localizado el niño, realizaron detonaciones de arma de fuego antes de huir con el menor, quien presenció toda la violencia.
Tras activarse una Alerta Amber por la nacionalidad de la madre, un operativo de búsqueda binacional logró localizar al niño sano y salvo en el fraccionamiento Villas del Rey. Selina “N” fue detenida y se le encontraron dosis de droga; se confirmó que no tenía la custodia legal del menor. Aún faltan por capturar a sus presuntos cómplices.
Consecuencias Legales y Repercusiones
La fiscalía ha imputado a Selina “N” por homicidio agravado y secuestro agravado, con la posibilidad de más cargos conforme avance la investigación. Andrade Ramírez detalló que el homicidio ocurrió cuando la víctima, Roberto García Aguirre, ya estaba en el suelo, evidenciando la brutalidad del acto. Este caso subraya los graves riesgos de violencia familiar y delincuencia organizada en la región, poniendo en relieve la coordinación interinstitucional necesaria para resolver crímenes transfronterizos.



