Eiza González rompe el silencio sobre críticas a su cuerpo desde los 15 años
Eiza González habla de críticas a su cuerpo desde los 15 años

Eiza González rompe el silencio sobre las críticas a su cuerpo desde los 15 años

La actriz y cantante mexicana Eiza González ha sorprendido a sus seguidores con un mensaje profundo y revelador en sus redes sociales, donde aborda las críticas constantes que ha recibido sobre su cuerpo desde temprana edad. En el marco de la semana de concientización sobre los trastornos alimenticios, apoyada por la National Eating Disorders Association, la celebridad compartió fotografías inéditas y detalles íntimos de su proceso personal.

Un viaje doloroso desde la adolescencia

En su publicación, Eiza González describió cómo, a los 13 años, ganó casi 30 libras de manera abrupta, enfrentando simultáneamente el dolor, la pubertad y la confusión. A los 15 años, fue empujada a la mirada pública, donde cada imagen suya fue diseccionada y criticada. "Todo el mundo parecía tener una opinión sobre mi cuerpo, quién era yo y quién debería ser", expresó la artista, destacando el impacto emocional de estas experiencias.

Estas críticas alimentaron en ella una profunda autodismorfia, llevándola por un camino doloroso de obsesión con su peso y medición constante de su valor personal. La actriz confesó que revisaba su peso de manera obsesiva, permitiendo que la báscula dictara su autoestima durante años.

Compromiso con la salud y la autoaceptación

Ahora, a sus 36 años, Eiza González reconoce que la aprobación externa nunca llegó, pero se ha comprometido a cuidar su salud y su cuerpo con respeto. Señaló que trabaja diariamente para romper viejos patrones y fomentar una relación más sana consigo misma. "Me he comprometido profundamente a darle amor a mi cuerpo, alimentándolo con bondad, cuidado y respeto para que pueda sentirse feliz y realizado", afirmó.

La celebridad enfatizó que este viaje no ha terminado, describiéndolo como difícil y complejo, pero subrayó que nunca es demasiado tarde para elegirse a uno mismo y honrar el cuerpo por las razones correctas. Su mensaje final busca inspirar a otros a priorizar su bienestar sobre la opinión ajena, incluso en momentos de inseguridad personal.