Apple elevó sus inventarios de componentes a 11,100 millones de dólares, casi el doble de los 5,700 millones reportados en septiembre pasado, mientras que Nvidia se abasteció de memoria suficiente para cumplir con sus entregas. Esta estrategia de acaparamiento, implementada por las dos empresas más grandes del mundo, les permitió evitar los aumentos de precios que afectan al resto de la industria, según reportes financieros y declaraciones de sus directivos.
Apple y Nvidia se anticipan a la crisis de RAM
En su reporte financiero del segundo trimestre de 2026, Apple reconoció que espera un empeoramiento de la crisis de RAM, conocida como RAMaggedon, que afecta la fabricación de sus iPhone y Mac. El director ejecutivo, Tim Cook, declaró: “Seguimos previendo altos niveles de demanda. Sin embargo, con una menor flexibilidad en la cadena de suministro, esperamos que el impacto de las limitaciones de suministro aumente significativamente de forma secuencial”. Añadió: “Vemos limitaciones muy importantes, con una flexibilidad limitada en la cadena de suministro para remediarlas”.
La empresa ya puso en marcha un plan para afrontar este problema, reportando un inventario de 11,100 millones de dólares en componentes, un cambio respecto al enfoque tradicional de Cook, que buscaba minimizar el inventario disponible. Por su parte, la directora financiera de Nvidia, Colette Kress, comentó en la conferencia con inversionistas del primer reporte financiero del año fiscal 2027: “Las empresas sabían lo que iba a pasar con la memoria RAM, pero no fueron previsores como nosotros”.
Impacto en la industria: aumentos de precios y escasez
Mientras Apple y Nvidia lograron evitar el aumento de precios al mismo ritmo que otras compañías, el resto de la industria resiente el golpe. Jeff Clarke, director de operaciones de Dell Technologies, advirtió a los inversores que la compañía “nunca había visto que los costos aumentaran al ritmo actual”. Adriana Flores, directora de HP México, aceptó en entrevista con Expansión que las perspectivas para el mercado de memoria RAM siguen siendo adversas, pues los accesorios informáticos subieron un 14.5% en mayo, mientras que el costo de componentes electrónicos para productores se disparó un 27%, según cálculos de Bloomberg Economics.
De acuerdo con un informe de la Asociación Global de Electrónica, el 62% de los fabricantes atraviesa periodos de disponibilidad limitada o plazos de entrega prolongados. Además, el 82% informa de un aumento de precios, incluido el 33% que cita incrementos significativos. Solo el 14% espera que las condiciones mejoren en los próximos seis meses. Shawn DuBravac, economista jefe de la Asociación Global de Electrónica, señaló: “La IA no solo está aumentando la demanda, sino que está transformando quién tiene acceso a los insumos críticos. Esto representa una redefinición fundamental de las prioridades en el ecosistema electrónico global”.
Perspectivas a largo plazo: precios no volverán a niveles previos
DuBravac mencionó que los fabricantes ajenos a la cadena de suministro de IA compiten en un mercado más restringido y menos predecible. “No se trata de un desequilibrio a corto plazo; es un indicio de un cambio a largo plazo donde la flexibilidad en el diseño y la estrategia de suministro se convierte en un factor diferenciador competitivo”. Jitesh Ubrani, director de International Data Corporation (IDC), concluyó que la previsión en torno al desequilibrio entre la oferta y la demanda persistirá más allá de 2027 en segmentos clave, y los productos tecnológicos no volverán a bajar a los precios anteriores a la escasez. “No creo que los precios vuelvan a los niveles de 2025”, explicó Ubrani. “Es posible que se observen reducciones muy leves, pero seguirá elevado en comparación con el año pasado, y probablemente también en comparación con la actualidad”.
Aunque Apple subió los costos de otros dispositivos como Mac y iPad a mediados de año, los valores del iPhone, su dispositivo insignia, se mantienen bajo especulación de ajustes inminentes, aunque reconoce que ese camino será inevitable en el futuro cercano. La industria en su conjunto enfrenta un panorama incierto, con precios que se mantendrán elevados y una disponibilidad limitada que podría extenderse más allá de 2027, según las proyecciones de IDC y la Asociación Global de Electrónica.



