En Tonalá, Jalisco, la maestra Sandra Ramírez ha encontrado una forma innovadora de utilizar los teléfonos celulares en el aula. En lugar de prohibirlos, los integra como herramientas para enseñar matemáticas en las secundarias Mixta número 39 y Mixta número 90, ubicadas en la colonia Jalisco.
Una estrategia pedagógica diferente
Ramírez, quien comenzó su carrera docente en 2008, notó que en la actualidad todos sus estudiantes llevan un teléfono inteligente. En lugar de luchar contra su uso, decidió incorporarlos en sus clases. “Ahorita todos los alumnos traen un celular, nosotros lo que tenemos que hacer es tomar eso como una herramienta de trabajo, planear actividades donde el alumno pueda utilizar el celular, pero con un objetivo, haciendo una dinámica, haciendo un juego donde implique el uso del celular, para no estar peleándonos con él, que sea parte de nuestro trabajo; una herramienta más”, explicó la docente en una entrevista con UDGTV.
Cambios en la relación docente-alumno
La maestra también destacó que, además del uso de la tecnología, ha notado un cambio significativo en el trato con los estudiantes. A lo largo de 18 años de experiencia, ha visto cómo los protocolos de interacción se han vuelto más cuidadosos para evitar conflictos que pudieran escalar a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ).
Una postura integradora frente a la prohibición
Mientras que en muchos lugares se debate la prohibición del uso de celulares en menores de edad, especialmente en las aulas, Ramírez apuesta por una integración consciente. Su enfoque busca convertir los dispositivos en aliados del aprendizaje, promoviendo dinámicas y juegos que involucren la tecnología de manera productiva.
La historia de Sandra Ramírez fue rescatada por el periodista Ignacio Pérez Vega y difundida por UDGTV, celebrando su labor educativa en un contexto donde la tecnología es vista tanto como una distracción como una oportunidad.



