Cuba da un paso histórico hacia las criptomonedas con autorización limitada para empresas
En una decisión sin precedentes, el Banco Central de Cuba (BCC) ha autorizado por primera vez a un grupo selecto de empresas a utilizar criptomonedas para realizar pagos internacionales. Esta medida representa un avance significativo en la regulación de activos virtuales dentro del territorio cubano y podría marcar un punto de inflexión en las transacciones comerciales de la isla con el exterior.
Detalles de la autorización histórica
La resolución 4/2026, publicada en la Gaceta Oficial el 23 de marzo de 2026, establece las condiciones bajo las cuales diez entidades empresariales podrán operar con criptomonedas. Entre estas empresas se encuentran nueve micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) de carácter privado y una empresa mixta, que recibirán permisos por un periodo inicial de un año con posibilidad de extensión.
Las empresas autorizadas incluyen:
- Ingenius Tecnologías
- Dofleini
- Cema Soltec
- Pasarela Digital SURL
- Ara
- DASQOM SURL
- La Meknica (transporte)
- La Calesa Real (gastronomía)
- El Asadito (gastronomía)
- Productos Sanitarios S.A. Prosa (empresa mixta vinculada a industria ligera)
Restricciones y condiciones estrictas
La normativa establece limitaciones claras para el uso de estas criptomonedas. Las empresas solo podrán emplear activos virtuales para pagos transfronterizos que estén directamente vinculados con su actividad económica principal. Además, deberán operar exclusivamente a través de proveedores de servicios de activos virtuales (PSAV) que cuenten con licencia otorgada por el propio Banco Central de Cuba.
Queda terminantemente prohibido realizar operaciones fuera de las plataformas autorizadas o utilizar criptomonedas dentro del territorio nacional para transacciones domésticas. El incumplimiento de estas condiciones puede derivar en la revocación inmediata del permiso, según precisa la resolución oficial.
Mecanismos de supervisión y control
Entre los requisitos clave se encuentra la obligación de presentar informes trimestrales detallados al BCC. Estos reportes deberán especificar:
- Los montos exactos de todas las operaciones realizadas
- Los tipos específicos de criptomonedas utilizadas en cada transacción
- Los intermediarios y proveedores de servicios empleados
Este sistema de reporte busca mantener un control riguroso sobre las actividades financieras y garantizar la transparencia en todas las operaciones con activos virtuales.
Contexto económico y antecedentes regulatorios
La medida se produce en un contexto económico particularmente complejo para Cuba. Las restricciones financieras derivadas de sanciones internacionales han dificultado considerablemente las transacciones con el exterior tanto para empresas como para ciudadanos. A esta situación se suma una crisis económica prolongada que ha limitado la disponibilidad de recursos y el acceso a divisas extranjeras.
El uso de criptomonedas en Cuba no es completamente nuevo. Desde 2021, el Banco Central estableció un marco regulatorio inicial para los activos virtuales, incluyendo la emisión de licencias a proveedores de servicios relacionados con operaciones financieras y cambiarias. Posteriormente, en abril de 2022, el gobierno permitió el uso de plataformas de Bitcoin y otras criptomonedas, siempre bajo supervisión oficial.
Sin embargo, la autorización actual representa un paso adicional significativo al permitir que empresas operen directamente en pagos internacionales con estos activos, sin depender completamente del sistema financiero tradicional.
Futuro de las criptomonedas en Cuba
El desarrollo de este modelo será evaluado cuidadosamente durante el periodo de vigencia de las licencias. El comportamiento de las empresas autorizadas y el cumplimiento estricto de los requisitos establecidos serán factores determinantes para evaluar la posible ampliación de este tipo de permisos en el futuro.
Las autoridades cubanas buscan mantener un equilibrio entre la apertura a nuevas tecnologías financieras y el control necesario para prevenir actividades ilícitas. Este esquema regulado permite supervisar las transacciones mientras ofrece una alternativa viable para facilitar operaciones internacionales en un contexto de restricciones financieras.



