Un nuevo informe sobre seguridad digital en Reino Unido revela que los menores continúan evadiendo los controles de edad implementados por las plataformas en línea, a pesar de la entrada en vigor de regulaciones más estrictas. El estudio, realizado por Internet Matters, señala que más de un tercio de los niños encuestados ha logrado sortear los mecanismos de verificación establecidos en el marco de la Online Safety Act.
Estrategias de evasión comunes
Entre las tácticas más utilizadas por los jóvenes se encuentran el uso de fechas de nacimiento falsas, la manipulación de imágenes y la alteración de la apariencia física para engañar a los sistemas de reconocimiento facial. De acuerdo con el informe, el 46% de los menores considera que estos controles son fáciles de eludir, y el 32% admite haberlo hecho.
Participación de los padres
El estudio también destaca que uno de cada seis padres ha ayudado a sus hijos a superar los filtros de edad, lo que refleja una falta de conciencia sobre los riesgos o una percepción de que las restricciones son excesivas. En algunos casos, los padres han detectado intentos de evasión mediante recursos como el maquillaje para simular mayor edad.
Respuesta del gobierno y reguladores
El gobierno británico, a través del Department for Science, Innovation and Technology, ha iniciado consultas para evaluar nuevas restricciones, incluyendo la posibilidad de prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años. Un portavoz gubernamental afirmó que "las empresas deben dejar de hacer la vista gorda mientras los niños están expuestos a peligros".
Por su parte, Ofcom, el regulador de comunicaciones, ha reiterado que los controles actuales son insuficientes si pueden ser fácilmente burlados. El organismo tiene facultades para sancionar a las empresas que incumplan las normas.
Exposición a contenido dañino
El informe revela que el 49% de los menores encuestados ha encontrado material dañino recientemente, lo que indica que la exposición a contenido inapropiado sigue siendo frecuente a pesar de los avances normativos. El estudio concluye que la efectividad de la Online Safety Act dependerá de una implementación más rigurosa y de la colaboración entre plataformas, reguladores y usuarios.



