Identifican al primer astrónomo maya: Sak Tahn Waax, creador de fórmula del tiempo
Identifican al primer astrónomo maya: Sak Tahn Waax

Un equipo de arqueólogos y epigrafistas ha identificado al primer matemático de la civilización maya clásica cuyo nombre se conoce: Sak Tahn Waax, un astrónomo que vivió en el siglo VIII y desarrolló una fórmula para medir el tiempo basada en la observación de Venus y Marte. El hallazgo se produjo tras 16 años de investigación en el sitio arqueológico de Xultún, en el norte de Guatemala.

¿Quién fue Sak Tahn Waax?

Sak Tahn Waax, cuyo nombre significa “Zorro de Pecho Blanco”, vivió alrededor del año 700 d.C. y se especializó en matemáticas, ciclos calendáricos y el estudio de los astros. Según Boris Beltrán, coordinador del proyecto arqueológico, “es la primera vez en el mundo que se conoce el nombre de un matemático (maya) comparado con otros pensadores” como Tales de Mileto. La declaración fue realizada durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Cultura de Guatemala.

El arqueólogo y epigrafista Franco Rossi detalló que Sak Tahn Waax pasó 2 mil 920 días siguiendo los recorridos de Venus y Marte. Estas observaciones le permitieron realizar operaciones matemáticas y desarrollar una fórmula para calcular distintas unidades de tiempo, combinando la cuenta ritual de 260 días, el año solar y los ciclos de ambos planetas.

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El descubrimiento en Xultún

Xultún es un sitio arqueológico ubicado en el norte de Guatemala, cerca de la frontera con México y a unos 40 kilómetros de Tikal. En el lugar se conservan pirámides, plazas, viviendas y campos de juego de pelota. Dentro de un pequeño edificio del periodo Clásico (250-900 d.C.), los investigadores hallaron más de 50 inscripciones de contenido matemático y astronómico. Se cree que el espacio pudo ser parte de un conjunto habitacional de escribas y sus familias.

Desde 2010, los arqueólogos estudiaron un mural con numerosos signos. Entre ellos, nueve glifos representaban una fórmula para calcular meses, años y ciclos de Venus y Marte. Junto a las operaciones, aparecía la expresión “así dice el Zorro de Pecho Blanco”. El estudio se prolongó 16 años debido al deterioro de las inscripciones, algunas ocultas por más de doce siglos.

¿Cómo descifraron las inscripciones?

Para recuperar la información, el equipo realizó dibujos a escala, fotografías y escaneos de las imágenes en las paredes. Luego, emplearon tecnología multiespectral para mejorar digitalmente los registros y distinguir elementos invisibles a simple vista. Este proceso permitió reconstruir once glifos jeroglíficos, donde apareció la expresión che-he-na (“así dice…”) seguida del nombre SAK-TAHN-wa-xi, identificado como Sak Tahn Waax.

Los especialistas describieron las operaciones como “borradores” o “cálculos preliminares”, ofreciendo una mirada poco común al proceso creativo de los matemáticos mayas antes de presentar una fórmula terminada.

¿Qué revela la fórmula?

Los cálculos muestran una combinación entre la cuenta ritual de 260 días, el año solar y los ciclos de Venus y Marte. Aunque estos periodos ya eran conocidos por los estudiosos, la forma en que aparecen relacionados en Xultún es única. David Stuart, epigrafista del proyecto y profesor de la Universidad de Texas en Austin, señaló que las operaciones reflejan una manera particular de comprender los vínculos entre diferentes ciclos temporales.

Además de documentar el movimiento de Venus y otros cuerpos celestes, la fórmula sugiere que los matemáticos mayas podían desarrollar métodos propios. Esto indica que su conocimiento no era rígido ni se limitaba a repetir procedimientos establecidos, sino que existía espacio para ideas personales. En aquella época, las matemáticas y la astronomía tenían una función importante en la vida política y social, sirviendo para elegir fechas de ceremonias, colocación de monumentos y llegada de nuevos gobernantes.

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