La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha difundido imágenes que desafían la percepción tradicional de la forma de la Tierra. Aunque comúnmente se representa como una esfera perfecta, el planeta tiene en realidad una forma irregular denominada geoide. Esta conclusión se basa en datos recopilados durante 15 años por 19 satélites, que suman más de mil millones de observaciones.
¿Qué es un geoide y por qué la Tierra no es redonda?
Según la NASA, el geoide es “una superficie equipotencial que puede considerarse como la superficie que adoptaría la superficie debido al campo gravitatorio terrestre”. En otras palabras, es la forma que tendría la Tierra si solo actuara la gravedad, sin considerar montañas o valles. La agencia espacial publicó un informe el 15 de julio de 2026 en el que detalla esta forma real, derribando la creencia generalizada de un planeta completamente redondo.
Las variaciones en la altura del geoide son notables: en Islandia alcanza los 85 metros por encima del nivel de referencia, mientras que en la India llega hasta 106 metros por debajo. Estas diferencias son imperceptibles a simple vista, pero vitales para la ciencia.
El modelo 3D y la exageración para visibilizar los detalles
La NASA compartió un modelo 3D de la Tierra con forma geoide, pero aclaró que se trata de una representación exagerada por un factor de 10.000 para evidenciar los detalles. En la realidad, las irregularidades son tan sutiles que pasarían desapercibidas. El modelo se basa en el campo gravitatorio GOCO06s, calculado por el proyecto GOCO (Gravity Observation Combination).
Los satélites que aportaron datos incluyen el Experimento de Recuperación de la Gravedad y el Clima (GRACE) de la NASA y el Explorador de Campos Gravitatorios y Circulación Oceánica en Estado Estacionario (GOCE) de la Agencia Espacial Europea (ESA). Estas misiones han permitido mapear con precisión el campo gravitatorio terrestre.
Implicaciones científicas de conocer la forma real del planeta
Saber que la Tierra es un geoide tiene aplicaciones clave en oceanografía, geodesia y cambio climático. Por ejemplo, ayuda a entender las corrientes oceánicas y la elevación del nivel del mar. La NASA subraya que estas mediciones son esenciales para mejorar los modelos climáticos y la navegación satelital.
La agencia espacial concluye que, aunque visualmente la Tierra parezca esférica, su forma exacta es un geoide, un hallazgo que redefine nuestra comprensión del planeta.



