México impulsa industria de chips legados con estrategia estatal y alianza con EU
México impulsa chips legados con estrategia estatal y EU

México avanza en el mercado de chips legados con enfoque estatal y alianza estratégica

En un contexto geopolítico favorable, México está implementando una estrategia ambiciosa para posicionarse en el mercado de chips legados, según reveló Dieglo Flores, titular del Sector de Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía. El funcionario destacó que el país busca que cada entidad federativa se enfoque en su participación específica dentro de las distintas fases de la cadena de valor de semiconductores.

Definición y oportunidad de los chips legados

Los chips legados son aquellos componentes electrónicos utilizados en electrodomésticos comunes como lavadoras, secadoras y refrigeradores, explicó Flores en entrevista con Exclésior. Estos dispositivos se complementan de manera ideal con industrias clave en México, incluyendo la automotriz, aeroespacial y de electrodomésticos, lo que representa una ventaja competitiva significativa para el país.

Flores aseguró que México ha recibido señales claras de colaboración y está trabajando conjuntamente con Estados Unidos para desarrollar esta industria. "El panorama geopolítico actual está jugando a favor de nuestra región", afirmó el funcionario, señalando que Occidente ha transitado de un modelo basado estrictamente en el precio por unidad a uno de precio aterrizado o landed price.

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Estrategia de implementación por estados

Para 2026, la Secretaría de Economía busca establecer un entendimiento claro de cómo cada estado participará en las diferentes fases de la cadena de valor. La dependencia federal planea organizar misiones de inversión específicas para atraer líneas de producción especializadas, con el objetivo de que las primeras fábricas de chips legados comiencen a operar en México a inicios o mediados de 2027.

Flores adelantó que "este año se plantea ir en búsqueda de misiones de inversión por estas líneas de producción para comenzar a tener en México a inicios o mediados del 2027 ya establecidas fábricas de chips legacy". Este enfoque permitirá una distribución estratégica de capacidades manufactureras a lo largo del territorio nacional.

Proyectos concretos y capacidades existentes

Un hito importante en este proceso será el inicio de operaciones de la empresa QSM a finales de este año, un proyecto destacado por contar con capital nacional. Flores explicó que "es ese momento donde ya tenemos consolidado qué es lo que queremos específicamente dentro de este gran marco".

El funcionario destacó que México ya cuenta con avances significativos en el área de diseño de semiconductores. Una vez establecidas las capacidades de fabricación, el diseño mexicano podrá acompañar de forma integral la producción, cerrando así el ciclo completo de valor. Esta integración no solo fortalecerá la economía local, sino que conectará directamente a México con una cadena de suministro binacional diseñada específicamente para reducir riesgos sistémicos.

Vulnerabilidades globales y oportunidades regionales

Flores advirtió sobre la fragilidad de la cadena global de suministro de semiconductores, señalando que la fabricación de un solo chip puede involucrar procesos en más de 70 países. "Cualquier pequeña fricción logística afecta la matriz global", explicó, citando como ejemplo que el 50% de la producción mundial de helio, insumo crítico para la industria, se concentra en Qatar.

"Si algo sucede y se genera una disrupción, toda la industria, desde los chips más avanzados hasta los legados, sufrirá, esa cadena no puede estresarse más", advirtió el titular del Sector de Industria Electrónica y Digital. Esta vulnerabilidad global representa una oportunidad estratégica para México, que puede ofrecer cadenas de suministro más resilientes y cercanas al mercado norteamericano.

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El nuevo modelo de precio aterrizado que mencionó Flores incluye contemplar en el costo final factores como la seguridad nacional, la resistencia ante posibles bloqueos comerciales y la mitigación de shocks en la cadena de suministro. Estos elementos juegan a favor de la estrategia mexicana, posicionando al país como un socio confiable en la reconfiguración de las cadenas de valor tecnológicas en el hemisferio occidental.