Nuevas imágenes revelan el impacto de la misión DART de la NASA en el asteroide Dimorphos
Impacto de la NASA en asteroide Dimorphos: nuevas imágenes revelan secuelas

Nuevas imágenes muestran las secuelas del choque de la NASA contra el asteroide Dimorphos

En un hito histórico para la defensa planetaria, la NASA ejecutó intencionalmente el choque de una nave espacial contra el asteroide Dimorphos en 2022, como parte de la misión Double Asteroid Redirection Test (DART). Este experimento pionero buscaba evaluar la capacidad humana para desviar objetos espaciales potencialmente peligrosos que pudieran amenazar la Tierra. Recientemente, nuevas observaciones han revelado que el impacto no solo modificó la trayectoria de Dimorphos, sino también la de su asteroide compañero, Didymos, formando un sistema binario que orbita alrededor del Sol.

Alteraciones orbitales y efectos del impacto

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science Advances, liderado por el científico Rahil Makadia, el sistema de asteroides experimentó una reducción en su período orbital solar de aproximadamente 770 días, acortándose en menos de un segundo. Aunque este cambio parece mínimo, los investigadores enfatizan que incluso variaciones extremadamente pequeñas pueden ser cruciales para determinar si un asteroide colisiona con la Tierra o pasa de largo. La velocidad orbital del sistema se alteró en cerca de 11.7 micrones por segundo, equivalente a unas 1.7 pulgadas por hora, confirmando así el éxito de la misión DART en modificar la trayectoria de un cuerpo celeste por primera vez en la historia.

El impacto de la nave fue fundamental, pero los científicos descubrieron que gran parte del efecto se atribuyó a los escombros expulsados tras la colisión. Cuando la nave chocó contra Dimorphos, liberó una gigantesca nube de material estimada en unos 16 millones de kilogramos. A pesar de que el asteroide, con un ancho de aproximadamente 170 metros, perdió solo alrededor del 0.5% de su masa, la cantidad de material expulsado fue unas 30 mil veces mayor que la masa de la nave espacial. Esta expulsión generó un impulso adicional que amplificó significativamente el efecto del impacto.

Mediciones precisas y futuras investigaciones

Para detectar cambios tan diminutos, los científicos utilizaron observaciones desde la Tierra y un fenómeno conocido como ocultación estelar, donde un asteroide pasa frente a una estrella y atenúa su luz brevemente. Este método permite calcular con gran precisión la posición, velocidad y forma de los asteroides. El estudio se basó en 22 ocultaciones estelares registradas entre octubre de 2022 y marzo de 2025 por astrónomos voluntarios de todo el mundo, destacando la importancia de la coordinación internacional y los esfuerzos en lugares remotos para capturar estos eventos.

Investigaciones previas ya habían demostrado que la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, que originalmente duraba unas 12 horas, se redujo en aproximadamente 33 minutos tras la colisión. El nuevo análisis indica que el sistema completo también aceleró ligeramente su movimiento alrededor del Sol, reduciendo el período orbital total en 0.15 segundos. Aunque Dimorphos y Didymos nunca representaron una amenaza real para la Tierra, este sistema fue considerado un escenario ideal para probar estrategias de defensa planetaria.

Próximos pasos en la defensa espacial

En los próximos meses, se espera obtener más datos sobre las secuelas del choque gracias a la misión Hera de la Agencia Espacial Europea, lanzada en 2024, que llegará al sistema de asteroides para estudiar de cerca el cráter generado por el impacto y capturar nuevas imágenes de Dimorphos. Simultáneamente, la NASA desarrolla el telescopio espacial Near-Earth Object Surveyor, diseñado para detectar asteroides oscuros o difíciles de observar desde la Tierra, con el objetivo de identificar con anticipación cualquier objeto que pudiera representar un riesgo para nuestro planeta.

La misión DART ha demostrado la viabilidad del impacto cinético como técnica para desviar asteroides peligrosos, marcando un avance significativo en la protección global contra amenazas espaciales. Este logro subraya la importancia de la colaboración internacional y la innovación tecnológica en la exploración y defensa del espacio.