Un grupo de científicos en China desarrolló un recubrimiento textil capaz de eliminar manchas usando únicamente agua, sin necesidad de detergente. El avance, probado en distintos tipos de tela, podría reducir el consumo de agua, electricidad y tiempo en el lavado hasta en un 82 %, según los resultados del estudio.
La propuesta busca modificar uno de los hábitos domésticos más extendidos: el lavado de ropa. Actualmente, este proceso depende en gran medida de productos químicos que, tras su uso, terminan en sistemas acuáticos. El uso cotidiano de detergentes tiene efectos que suelen pasar desapercibidos, ya que sus residuos llegan a ríos, lagos y océanos, alterando los ecosistemas.
El equipo de investigación diseñó un recubrimiento compuesto por múltiples capas de polímeros aplicados mediante pulverización. Esta combinación genera una superficie con alta densidad de cargas eléctricas que impide que las partículas de suciedad se adhieran al tejido. El mecanismo central es la formación de una capa de hidratación, una película microscópica de agua que actúa como barrera protectora.
Durante las pruebas, el recubrimiento demostró funcionar en distintos materiales, incluyendo algodón, poliéster y mezclas. Las evaluaciones incluyeron manchas de comida, grasa, bacterias y hongos, las cuales pudieron eliminarse con un simple enjuague. En términos de rendimiento, el proceso de lavado podría simplificarse a un solo enjuague, eliminando ciclos completos de lavado y aclarado.
Uno de los aspectos evaluados fue la resistencia del recubrimiento frente al uso continuo. Los resultados mostraron que mantiene su efectividad tras múltiples lavados y exposición al desgaste mecánico. Sin embargo, el desarrollo aún presenta desafíos, como su vulnerabilidad ante partículas sólidas como la arena fina, que pueden dañar la capa protectora. También existen cuestionamientos sobre su impacto ambiental total y el costo de aplicación, que actualmente es de aproximadamente 10 dólares por metro cuadrado.
El estudio, publicado en Communications Chemistry, plantea como siguiente objetivo llevar esta tecnología a una escala industrial. Además del uso en ropa cotidiana, los científicos exploran su aplicación en campos como textiles médicos y uniformes de trabajo. Expertos externos han calificado el avance como relevante, aunque coinciden en que aún se requieren más estudios para confirmar su viabilidad a gran escala.



